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4 de septiembre de 2023

¿Cómo se presentan los próximos meses?

Normalmente, a estas alturas, debería estar organizando todo el material para comenzar con la preparación del examen por libre para las pruebas de acceso al grado medio de formación profesional dentro de un año y medio... Así lo habíamos pensado durante bastante tiempo.
Pero hemos decidido dejar de lado el sistema reglado y centrarnos en las posibilidades de formación (bastantes) por libre y de manera privada en las que no se pide ningún título académico previo ni se exige aprobar un examen del programa escolar para poder acceder.
Si alguna vez hace falta algún título, se puede plantear más adelante la posibilidad de prepararse para ello. Por ahora vamos a tirar por otro lado.
Espero escribir sobre esto en otra entrada.

Después de las semanas de descanso veraniego, los días de B se plantean con actividades dentro y fuera de casa.

Fuera de casa sigue con su preparación física en el gimnasio y esperando a que comience a funcionar el club de ajedrez dentro de pocos días. A este club se apuntó en junio, pararon por vacaciones y ahora retomarán las clases y torneos. B está muy motivado con el ajedrez y bastante ilusionado por haber encontrado esta oportunidad.

Dentro de casa va a seguir poniéndose al día con francés (aquí escribí sobre ello) y haciendo traducciones de inglés a español con diferentes libros que iremos sacando de la biblioteca.
Como novedad, va a completar su preparación en diseño (ya hizo varios cursos de Domestika) con la traducción audiovisual. Y para ello comenzará con los cursos de inicio de Traduversia, que le servirán para asegurarse de que quiere formarse en este campo tan concreto de la traducción y que le atrae tanto.

Está en una edad en la que tiene varios intereses, pero todavía no sabe con certeza cómo darle forma.
Es emocionante verle tomar decisiones.



17 de agosto de 2022

Planes para 14 años


A punto de terminar las vacaciones, como años anteriores, vamos perfilando cómo será el aprendizaje de los próximos meses.
 
La novedad es que B, con casi 14 años ya, va centrándose en sus intereses y tiene más claro en qué se quiere enfocar: diseño gráfico.
Por este motivo los planes ya no van a tener tanta variedad como antes y nos vamos a centrar, básicamente, en el diseño gráfico y los idiomas.

Dentro de diseño hay muchas cosas interesantes para aprender y ya tenemos una lista de cosas que quiere.
Hemos creado una cuenta en Domestika, donde iremos comprando cursos a medida que avance. 
Para empezar hemos elegido este curso de Photoshop. 
La idea es que, además de seguir la formación, vaya practicando por libre y haciendo sus propios proyectos hasta ser capaz de manejarse con soltura.

Por otro lado, seguirá perfeccionando el inglés con el mismo método que los meses anteriores: la página de British Council Teens y sus ratos de lectura y vídeos en ese idioma.
En escritura árabe daremos un paso más y pasaremos de la copia al dictado, manteniendo los ratos de lectura también.

Y para finalizar, habrá también actividades de concentración y memoria (aquí escribí sobre ello) y algún rato semanal de expresión escrita.

Otras materias no han sido elegidas por él y es el momento de aceptar sus decisiones y dejar que se especialice en las áreas de su interés.
Mi empeño, en años anteriores, por seguir el programa de lengua y matemáticas estaba motivado mayormente por la posibilidad de presentarse por libre al examen para conseguir título de ESO o para acceso a FP por libre. Pero es una posibilidad que de momento hemos dejado de lado porque no lo vemos necesario, hay otros caminos para seguir formándose. Y si en un futuro le interesa hacer alguno de esos exámenes, siempre puede ponerse a prepararlo cuando llegue el momento.


20 de agosto de 2021

Materiales y recursos para 13 años


B todavía tiene 12 años, pero le faltan un par de meses para cumplir los 13 Insha Allah. Por eso me refiero en esta entrada a los 13 años, que tendrá prácticamente durante todo el próximo curso.
Como cada año, dejo por aquí nuestros planes, materias, recursos y la manera de enfocar el aprendizaje después de todas estas semanas de vacaciones.

Estas son las materias o proyectos que tenemos en mente:
 
- Lengua
  Como escribí aquí, usaremos libros de lectura para trabajar vocabulario, copia, dictado, etc. 
  B ha pedido seguir practicando con la conjugación verbal y las categorías gramaticales, así es que combinaremos algunos juegos de palabras con otras actividades de algunos cuadernillos de ejercicios.

- Matemáticas
  Continuaremos con este libro de ejercicios que quedó a medias antes del verano. También tengo preparado el mismo del siguiente nivel para seguir después.
Todo combinado con juegos y material manipulativo.

- Economía y emprendimiento
  Esto realmente es un proyecto temporal que será sustituido por otro tema cuando B termine. 
  En esta entrada expliqué que vamos a hacer y los materiales que usaremos.

- Inglés
  También sobre esto escribí una entrada anterior que podéis leer aquí para ver recursos y materiales. 

- Árabe
  Básicamente actividades de copiado y lectura, también memorización del Corán.
 
- Islam
  Además de la memorización del Corán, empezaremos con el imprimible de actividades que se puede ver en este enlace y después continuaremos con otros de la misma serie. 

- Lecturas temáticas
  Se trata de elegir un tema para leer sobre él y comentar, sin trabajo escrito, solo lectura. 
  
- Journal
  El libro de actividades Funschooling with Minecraft (que ya he enseñado varias veces en el blog) también quedó sin terminar antes del verano, B completó un poco más de la mitad, es voluminoso... Así es que lo retomará, haciendo una o dos páginas cada día con los libros y temas que él elija.

En principio empezaremos con esto y, como siempre, es posible que surjan cambios sobre la marcha y nuevas cosas que añadir. 
Los proyectos de B, que ya llevamos dos años compartiendo en el blog, tendrán su hueco en cuanto mi hijo se anime a pedirlos.


30 de julio de 2021

Más plantillas de registro


Es que no paramos... Las madres homeschoolers aprovechamos las pausas de vacaciones para seguir planenado, organizando, revisando, cambiando, añadiendo, quitando...

Hace algunos años compartí en el blog algunas plantillas de registro que uso y que voy archivando junto a todo lo trabajado en el año. Ahora he añadido tres plantillas más a las que ya había:
 
- Registro de visitas y salidas. Una simple tabla para que haya libertad de registrar como se quiera: lugar visitado o evento, fecha, valoración... o lo que cada persona quiera.

- Objetivos por materias o proyectos. Para cada asignatura, tema o proyecto escribimos los objetivos generales y lo que se quiere aprender o la manera de enfocarlo.

- Objetivos por materiales y recursos. De cada recurso elegido (libro, imprimible, aplicación, página web, etc.) registramos por qué y para qué lo hemos seleccionado, qué esperamos que nos aporte y cuáles son los aprendizajes que proporciona.

Si queréis usar mis plantillas de organización, podéis descargarlas desde este enlace.


23 de abril de 2021

Salir de la semana escolar


Estos días estamos, B y yo, repasando las cosas sobre las que quiere aprender (más las mínimas cosas que yo considero imprescindibles) y nos obliga a cambios en la organización del tiempo y de los días.

Nosotros, igual que muchas familias que educan en casa, estamos siguiendo un sistema bastante "escolar" a la hora de programar nuestras semanas.
Realmente no sé por qué copiamos este sistema, supongo que es la fuerza de la costumbre. Aunque podríamos aprovechar más nuestra libertad e inventar nuestra propia manera de hacerlo.
Nuestros días de actividades programadas van de domingo a jueves, con los viernes y sábado libres. 
Procuramos hacer casi todo por la mañana para tener bastante tiempo libre por las tardes.

Ahora, con las nuevas cosas que mi hijo ha pedido, no me cuadran los días.

He estado dándole muchas vueltas a la manera de ajustar todo en cinco días sin que las jornadas queden sobrecargadas y no encontraba la forma... Hasta que lo vi claro... La única posibilidad es salir de la semana escolar de cinco días.
Y no sé por qué me ha costado tanto llegar a una solución tan obvia y tan fácil: organizar nuestro tiempo según nuestras necesidades y salir de reglas establecidas por otros.

Así es que, de momento, se va a terminar eso de todos los lunes toca tal cosa, todos los martes trabajamos siempre estas materias, todos los miércoles...

Cada día se propondrán ciertas actividades que no tienen por qué repetirse en ciclos. 
Y tardaremos en completar todas las materias o actividades tantos días como hagan falta (con descansos en medio, claro).
Mi tarea va a ser comprobar que todo lo que hemos decidido hacer realmente se va haciendo, sin que ninguna cosa salga perdiendo frente a otras.
Esto además nos saca de la monotonía de saber siempre de antemano lo que se va a hacer, incluso con mucho tiempo de antelación.
Así, si en algún momento surge introducir algo nuevo o dejar de hacer algo que ya no interesa, es muy fácil hacer adaptaciones sin que se descuadre todo.

Vamos a probar.

4 de abril de 2021

Trabajo independiente con el journal

Normalmente B trabaja cada día en su journal después de terminar sus otras actividades. Suele hacer una o dos páginas por día.
Aunque esta no es la manera tradicional de usar este tipo de journals, no como está pensado por su creadora. Pero nosotros lo hemos adaptado y nos va bien así.

El journal se llama Funschooling with Minecraft y aquí escribí sobre él por primera vez.

Después de ver este vídeo sobre cómo los journals favorecen la motivación por el aprendizaje, decidí proponer a B un día en exclusiva de trabajo independiente por su parte y usar el libro tal y como fue ideado.
Por mi parte, he tenido bastante tiempo libre porque él ha trabajado solo, aunque recordándole que yo estaba disponible si me necesitaba.
Ha organizado su tiempo y sus descansos, sabiendo claramente las páginas que tenía que completar.

La idea original consiste en elegir varios libros de temas que interesen a cada niño y que sean libros que les gusten, divertidos y elegidos por ellos. No es imprescindible que sean libros de consulta o "didácticos", lo importante es que sean atractivos para ellos.
En la foto inicial se pueden ver los libros que acompañaban hoy al journal, incluso había una revista, ¿por qué no?

No es obligatorio usar todos los libros, se trata simplemente de que haya variedad para elegir.

A partir de ahí, B ha ido completando las páginas del journal apoyándose en las lecturas de algunos de sus libros. Ya que básicamente se trata de buscar información, hacer resúmenes, escribir reseñas, copiar un dibujo... etc. Para eso no necesita ayuda y le permite trabajar de manera independiente.
No todas las actividades se hacen con libros. También hay que inventar historias, dibujar, diseñar... y para esto sólo se necesita la imaginación y creatividad de cada uno.
En otra de las páginas le pedían la reseña de un documental o vídeo educativo y para ello hemos recurrido a la tele. Hay cadenas con resportajes bastante interesantes y suele ser muy motivador para un niño poder hacer una tarea educativa mientras ve la tele 😉

La experiencia ha sido buena y seguramente lo repetiremos. Incluso es posible que tomemos como rutina dedicar un día completo al journal tal como hemos hecho hoy.




16 de octubre de 2020

Un jueves con nosotros

Ayer, jueves:
 
1. Como primera actividad de la mañana, B estuvo resolviendo una página de su cuadernillo de problemas.
 

2. A continuación trabajó en su proyecto. Añadió dos grupos nuevos a la tabla periódica muda, que ya va quedando muy colorida, y escribió unas líneas sobre ellos.


3. Lecturas de tecnología.
Aquí no hay trabajo escrito, sólo leer, mirar algún vídeo, hacer preguntas, comentar...
Estuvimos aprendiendo sobre los conectores solares y vimos un vídeo sobre la energía solar.


4. Jueves de experimentos.
Espero poder escribir una entrada contando con más detalle este experimento.
Estuvimos comprobando cómo los arcos aportan resistencia a las estructuras.


5. Para finalizar su programa diario, estuvo avanzando en su journal.
Las páginas de nature study consisten en dibujar algo de la naturaleza que vemos en nuestras salidas, pero a mi hijo no le gusta dibujar cuando sale ni tampoco recoger algo para dibujarlo después en casa. Así es que esta actividad la enfocamos de otra forma. Él elige alguno de los libros que tenemos y busca algo de la naturaleza que le guste para dibujarlo, añadiendo después algo de información, cómo se llaman sus partes o cualquier cosa interesante para anotar.
De su libro Guide des Aliments, eligió el jengibre.
 

Y aquí finaliza este serie de entradas sobre nuestras actividades de cada día.
Hoy y mañana toca descanso y mucho tiempo libre para hacer lo que se quiera (eso para B, a mí me toca dedicarme un poco más a fondo a las tareas de mi casa y terminar trabajos acumulados durante la semana...).
 
 

 

15 de octubre de 2020

Un miércoles con nosotros

Ayer, miércoles:

1. B empezó la mañana resolviendo un par de páginas de su libro Competencia matemática. Ejercicios variados de geometría y estadística.

2. Continuó con su proyecto y la tarea en la que está ahora, que es colorear en una tabla periódica muda los diferentes grupos de elementos químicos. Añadió dos grupos nuevos y anotó, muy resumida, información sobre ellos.

3. Copia en árabe.
Como los otros días, un par de líneas con las que finalizó el texto que empezó el domingo.

Teníamos algunas cosas más programadas para este día, pero vinieron a casa los técnicos de internet y tuvimos que dejarlo. Luego, por la tarde, ya no nos apetecía seguir y son actividades que se harán otro día.
Esto también forma parte de nuestro aprendizaje en casa. A veces surgen otras cosas, alguien se encuentra mal, algún contratiempo... o lo que sea, y no se pueden hacer las cosas programadas.
No pasa nada. Todo se puede dejar para otra ocasión.



14 de octubre de 2020

Un martes con nosotros

 Ayer, martes:

1. La jornada de B comenzó con una página de lengua sobre enunciados, frases y oraciones.

2. Matemáticas. Una página de su cuadernillo de resolución de problemas.

3. Para inglés, continuó avanzando en la lectura de su revista.
Varios artículos que primero escucha y luego lee.

4. Copia en árabe.
Línea a línea va avanzando en su cuaderno, suele escribir una o dos por día. Es poco, pero lo que nos importa es el esfuerzo en coger soltura y buena letra.

5. Un día más trabajó en su journal, esta vez era una página de reading time.
Eligió un libro, Física, y estuvo leyendo (también a su elección) sobre protones y neutrones. Muy relacionado también con su proyecto actual.
Después de la lectura escribió un resumen y decoró la página con algunas ilustraciones.




13 de octubre de 2020

Un lunes con nosotros

Ayer, lunes:

1. B continuó con la actividad de comprensión lectora que empezó el día anterior, sobre el texto de Rosa Parks.
Este tipo de tareas las suele hacer en dos días, mitad y mitad. Creo que es demasiado para un sólo día.

2. Después siguió con su proyecto.
En una tabla periódica muda empezó a colorear los diferentes grupos en los que se organizan los elementos químicos para escribir luego, de manera muy general y en pocas líneas, las características de cada grupo.
Ayer completó los metales alcalinos y los alcalinotérreos.

3. Revista en inglés.
Primero estuvo escuchando una entrevista y después respondió preguntas sobre ella, todo esto sólo con el cd de audios. A continuación pasó a leer al mismo tiempo que escuchaba, así avanzó varias páginas más de la revista.

4. Trabajó un rato en su journal.
En esta ocasión modificamos un poco la actividad propuesta en el libro. Se trata de elegir un animal y dibujar cómo sería su diseño si lo construyésemos en Minecraft, pero B prefirió no dibujar y a cambio escribir algunos datos sobre el animal.
Eligió la mantis religiosa, pegó una foto, leyó un poco sobre ella y decidió qué datos le parecían más interesantes para dejarlos por escrito.

5. Copia en árabe.
Continuó copiando un par de líneas del texto que empezó el día anterior.






12 de octubre de 2020

Un domingo con nosotros

A muchas familias os interesa saber cómo es un día normal de aprendizaje en casa. Qué se hace, cómo, cuánto tiempo...
Los días no siempre son iguales ni se organizan de la misma manera, pero voy a compartir algunos de los nuestros (a día pasado).

Nuestras actividades programadas van de domingo a jueves y procuramos terminar todo antes de comer para dejar las tardes libres.

Ayer, domingo:

1. B estuvo leyendo un texto sobre Rosa Parks y después contestó preguntas relacionadas con lo leido.
Sólo hizo la mitad de la actividad, el resto quedó para terminarlo hoy.


2. Después trabajó en su proyecto actual (ya escribiré sobre él cuando esté terminado).
Vimos un vídeo sobre la organización de la tabla periódica y a partir de él tomó algunos apuntes y dibujó varios esquemas.

3. En inglés estuvo leyendo un cómic y varios artículos sobre celebraciones y fiestas en su revista. Al mismo tiempo escuchaba en el cd de audios.

4. Copia en árabe.
Tiene que escribir sólo un par de líneas pero le pedimos que se esfuerce en hacerlo lo mejor posible. Queremos que no pierda la práctica y coja soltura.

5. Terminó la jornada trabajando un poco en su journal.
Coincidió que la actividad también tenía que ver con la tabla periódica. Tenía que encontrar elementos que existan tanto en Minecraft como en la vida real.

En total fueron unas dos horas y media de actividades, más o menos, con alguna pausa en medio.
La tarde queda libre para hacer lo que quiera, también surgen muchos aprendizajes ahí, pero ya no están programados ni dirigidos.





4 de octubre de 2020

Volviendo a la sencillez

 

Cada vez sentimos más la necesidad de simplificar en nuestro homeschooling.
Las actividades diarias de B se reducen en cuanto a variedad o tareas diferentes y se centra en menos cosas, pero de una manera un poco más a fondo, ya tiene casi 12 años.
Hay materias que hemos quitado por falta de interés y/o resultados, aunque las básicas siguen estando ahí. Para mí, básicas son lengua, matemáticas e idiomas. Para él, básicos son sus proyectos, los que él va pidiendo.

Esa necesidad de hacer las cosas más sencillas también afecta a mi manera de recoger y archivar los trabajos de B.
El curso anterior llevé un diario de todo lo que se hacía cada día, lo programado y lo que surgía de forma espontánea.
Anoté muchas cosas pensando en el "por si acaso", que básicamente era "por si acaso hay que presentárselo a alguien para demostrar lo que hacemos".
 
Pero estos meses he decidido dejar de lado eso de archivar y documentar para otros.

No es que no me parezca importante llevar un registro de lo que se hace. Sí me lo parece, y de hecho lo recomiendo a todas las familias. Pero ahora no necesito hacerlo "por si algún día hay que enseñarlo a alguien", sino que lo hago para nosotros y por eso me vale con una plantilla como la de la foto, que es la misma que usé hace tiempo.

Tengo una agenda donde programo lo que quiero que hagamos, lo que B pide y lo que va surgiendo. Esa es mi organización y mi plan de actividades. Ahí voy escribiendo y tachando.
Pero esto es sólo ayuda para mí, después no va a quedar archivada.
 
Las plantillas que sí archivo son semanales y en ellas anoto de una manera muy esquemática lo que se ha hecho cada día. Junto con el trabajo escrito de B, todo va a parar a una carpeta de anillas. Añado otro registro con los audiovisuales que vemos cada mes, y ya está. Simplemente eso será el registro de este curso.
Otro tipo de actividades procuro compartirlas en el blog y este año no siento la utilidad de imprimirlas. Se pueden consultar aquí si hace falta.
 
Intuyo que el archivador de este curso no será tan voluminoso como otros, pero ahora me siento más cómoda haciéndolo así.
 
 

22 de julio de 2020

Organizando I


Normalmente espero a septiembre para publicar este tipo de entradas. Básicamente es porque solemos estar de viaje en estos meses y sin internet, aunque en mi cabeza y en mi libreta ya están las cosas bastante organizadas.
Este año, con el cierre de fronteras y el inicio de un proyecto laboral, nos hemos quedado aquí y puedo ir actualizando el blog con todo lo que ya voy planeando para el próximo curso.

Por edad, B comenzaría 1º de la ESO después del verano.

Los años anteriores hemos seguido el programa escolar para matemáticas y lengua. Ahora no va a ser exactamente así.
En muchas familias las actividades se van volviendo un poco más "escolares" según los niños van creciendo, pero nosotros parece que vamos un poco al revés y pretendo que el aprendizaje sea más libre y mucho más sencillo en cuanto a materiales.

También otros años imprimía grupos de fichas para esas materias de lengua y matemáticas, ya que no usamos libros de texto, y eso nos permitía tener en cuenta el programa del curso que fuera. Pero esas fichas que al principio tenían un aire muy lúdico se van volviendo más aburridas según subimos de curso y las que he estado mirando para el nivel de secundaria son un verdadero tostón.

En matemáticas, como ya conté en esta entrada, no vamos a avanzar en contenidos nuevos. Lo que vamos a hacer es reforzar lo aprendido enfocándolo a la resolución de problemas a partir de los cuadernillos que enseñé.
En el programa escolar se van repitiendo casi los mismos contenidos año tras año, así es que nos podemos permitir parar cuando lo necesitemos.

En idiomas tampoco habrá muchos cambios respecto a los meses anteriores. Si acaso, que con el cierre de fronteras no hemos podido conseguir los libros de inglés que nos regalaban otros años y estoy pendiente de esperar a ver si llegan más tarde o tengo que elegir otros materiales.
Por lo demás, seguiremos con dictados en inglés, vídeos en inglés, tele en inglés y chats en inglés con amigos a distancia.
Para árabe, igual que antes, conversaciones cotidianas, tele, memorización del Corán... y como actividades más programadas, lectura y copia.
Y para francés tampoco hay cambios, programas de la tele cuando apetezca y algunas lecturas.

Proyectos. Seguiremos con los proyectos elegidos por B, que tan buenos resultados nos han dado. Y como novedad, él ha pedido volver a suscribirnos a la revista Pandacraft (que ya estuvimos recibiendo hace tiempo). Entonces, alternaremos cada mes con el tema de Pandacraft y los elegidos por B.
Aquí no hay materiales seleccionados de antemano, sino que voy buscando sobre la marcha según el tema que se presente.
En estos proyectos tocaremos temas de ciencia, geografía e historia, que no ocupan un lugar en nuestro horario como asignaturas concretas.

En el estudio de la religión también continuamos básicamente igual, memorización del Corán y lecturas en voz alta para comentar, opinar, comprender, etc.

B quiere seguir con tecnología tal y como lo conté en esta entrada.
Quizá la única novedad aquí es que hemos decidido comenzar un cuaderno de científicos e inventores que vayamos viendo. Simplemente nombre, fecha y lugar de nacimiento y breves apuntes de por qué es importante, también podríamos ilustrar con una foto. Y se pueden incorporar otros personajes que salgan en algunas de las otras materias.
Creo que además nos van a regalar algún libro más sobre esta materia que nos ayudará a completar.


20 de abril de 2020

Menos es más


Escribía en esta entrada sobre la necesidad de simplificar el aprendizaje de mi hijo para centrarnos en esas pocas cosas que creemos imprescindibles y dejar de lado otras que nos ocupan tiempo y no le aportan mucho.

Hay varias cuestiones que los adultos (padre y madre) consideramos básicas:
- Aprendizaje de la religión
- Matemáticas
- Lenguas
Y hay otras que B ha propuesto:
- Sus proyectos 
- Tecnología
Añadimos ofimática porque pensamos que en el mundo en el que vivimos nuestro hijo tiene que saber manejarse en procesadores de texto, presentaciones digitales, etc.
A esto le dedica un rato a la semana, practicando ejercicios de un curso online.

Nuestra religión, el Islam, es mucho más que sólo una religión en el sentido espiritual. Es una forma de vida que abarca todas nuestras facetas, una forma de comportarnos, unos principios que dirigen a la persona, a la familia y a la sociedad.
No es una asignatura que empieza y acaba a una hora, sino que nos acompaña siempre.
Aún así, y precisamente por lo esencial que es para nosotros, tiene su tiempo de aprendizaje, reflexión e interiorización.
Y por ser lo más importante, es lo primero a lo que dedicamos el día.
Tengo pendiente escribir algunas cosas sobre cómo B realiza este aprendizaje y también la novedad de que a partir de ahora incluímos aquí lo que sería la asignatura de lengua española.
Queda pendiente.

Matemáticas... hasta ahora hemos estado siguiendo el programa escolar que a B le correspondería por edad. Pero ya no.
Vamos a dirigir este aprendizaje a la resolución de problemas, es decir, la parte útil para la vida diaria.
Problemas inventados o situaciones reales que surgen cada día.

Lenguas: En inglés no hay cambios, seguimos como siempre.
En árabe tenemos actividad de copia y lectura y el uso del idioma de forma natural en la vida diaria.
Francés hace tiempo que quedó aparcado en el sentido de estudio formal, pero B lee a veces o ve la tele en este idioma.
Y el español, que en este momento es su idioma dominante, sale de las fichas y del programa escolar... Contaré cómo lo hacemos.

Los proyectos de B, los temas sobre los que él ha pedido aprender libremente, están resultando de lo más interesante y a través de ellos está tocando materias muy variadas.
Por eso no es necesario incluir tantas cosas en horarios rígidos ni parcelar mucho por asignaturas.
Todo está relacionado de una manera mucho más natural y son cosas que se aprenden siguiendo los propios intereses o simplemente de la vida.

Y tecnología son los ratos que dedicamos a los experimentos, que a B le entusiasman.
Nos dedicamos ahora a aparatos, máquinas, dispositivos, inventos... Un rato de lectura y después experimentar sobre lo leído.

Quedan fuera bastantes de las cosas con las que empezamos hace meses y que a B ya no le han interesado más.
De esta manera estamos más centrados, desaparece la sensación de perder el tiempo y B tiene más horas libres para sus cosas.


31 de enero de 2020

Cambios, otra vez


El año pasado, casi por estas mismas fechas, escribí una entrada titulada Cambios en la que contaba cómo y por qué había decidido cambiar la forma de organizar las actividades diarias.
Ahora vengo de nuevo con los mismos cambios.

Hemos pasado días de agobios últimamente, sensación de saturación, cansancio y ratos con ganas de no hacer nada.
Hablando con mi marido sobre esto, él me dijo que para su opinión hacíamos demasiadas cosas cada día. No se refería al tiempo empleado, sino a la variedad de actividades. Me dijo también que es mejor hacer pocas cosas pero con ganas y que lo poco que se haga quede interiorizado, mejor que hacer una "carrera" de tareas con el único objetivo de terminar cada una, marcarla como hecha y pasar a la siguiente.
Yo todo esto ya lo sabía, pero a veces hace falta que venga otra persona a decirnos lo que no estamos viendo. Y es que sin darme cuenta nos habíamos dejado llevar y habíamos caído en un ritmo poco relajado.

Recordé entonces el cambio ese que hice el año anterior y decidí probarlo de nuevo.
Hemos estado trabajando así la última semana y ya sólo el hecho de terminar todo antes de comer y no dejar nada pendiente para la tarde es un gran avance (porque costaba mucho retomar por la tarde las tareas pendientes con ganas).

La forma de organizar las actividades con lo que yo llamé "días temáticos" es más o menos la misma y podéis verla en el enlace del principio. Cambia alguna cosa, pero poco.
Creo que con el paso del tiempo, a medida que B se va haciendo más mayor, necesitamos modificar cosas para adaptarnos al aprendizaje de un chico que ya no es aquel niño tan pequeño de los primeros años. Por eso, otro de los objetivos es que él sea un poco más independiente en su trabajo y no me necesite tanto tiempo a su lado. Por supuesto, siempre que haga falta atención, ayuda o acompañamiento yo estaré ahí; pero es bueno para él ver que puede hacer mucho más por sí mismo.



19 de septiembre de 2019

Planes y materiales para 11 años


Esta entrada es una continuación de la anterior.

Es posible que a lo largo de los meses cambien cosas según lo vayamos necesitando.
De momento la idea es esta:

Religión
Así empezaremos nuestros días.
El recuerdo de Dios es lo principal para nosotros y aunque forma parte de nuestra vida cotidiana, también es la base del resto de conocimientos.
Algunas mañanas serán para memorizar o repasar algunas ayas (versículos) del Corán. Otros días trabajaremos sobre las enseñanzas de nuestra religión usando diverso material que puede ser en español, en árabe o en inglés.
De momento B seguirá con el libro de los 40 hadices con cuentos, que todavía no lo ha terminado.

Matemáticas
Es una materia que trabajaremos casi a diario.
Usaremos como base unas fichas que siguen el temario escolar y completaremos con juegos, material manipulativo y actividades de la vida real.
He seleccionado también varias propuestas del libro Desafíos Matemáticos 6 (no todo el libro). Está bien este libro, los ejercicios se plantean como retos para hacernos pensar y no es necesario imprimir todo porque algunas cosas se pueden hacer caseras o adaptar con material que ya tenemos.
Todo este material se puede descargar gratis en internet, estos son los enlaces:

Lengua
Es otra materia que también trabajaremos a diario.
De nuevo utilizaremos fichas de actividades que siguen el programa escolar y que incluyen un anexo con actividades de comprensión lectora y escritura creativa.
Todo esto combinado con la gramática Montessori que tan buenos resultados nos dio en los últimos meses (y usándola a nuestra manera).
No todo van a ser fichas, jugaremos con las palabras con sopas de letras, adivinanzas, palabras encadenadas, juegos de mesa, letras móviles, manipulando, creando...
No hay tareas concretas de copia o dictado porque son cosas que B ya hace en otras materias.
El material de lengua se puede encontrar gratis en internet. Este es el enlace:

Lecturas
B ha pasado de la lectura en voz alta (él leía en voz alta porque lo prefería) a la lectura en silencio. Tendrá libros a su gusto (mi trabajo será ofrecerle opciones de calidad) de los que leerá varias páginas diarias y luego tendrá que contarme qué ha leído, siguiendo el estilo de narración de Charlotte Mason.
Al mismo tiempo tendremos una lectura compartida sobre algún tema en concreto que nos servirá para aprender juntos a partir de lo leído y las conversaciones que surjan. En principio no hay trabajo escrito sobre ello, pero se puede profundizar según los intereses que vayan apareciendo, ver otros libros o vídeos relacionados, situar lugares en un mapa, leer biografías de personas mencionadas... o lo que surja.
A veces no habrá nada más que la propia lectura y nuestros comentarios al leer y eso, por supuesto, también es aprendizaje.

Idiomas
De manera libre, B tiene acceso a diario a series, vídeos, etc. en varios idiomas (suele elegir entre español, árabe, inglés y francés).
De manera "académica" les dedicamos un rato a la semana alternando entre inglés y árabe.
Para inglés, hace varios años que nos regalan los libros de texto, este año Tiger Time 6, de MacMillan. Y completamos con actividades y flashcards de British Council Kids, además de seguir con los dictados un día a la semana (en esta entrada escribí sobre ello).
El árabe es un idioma que B maneja de manera natural y que no estudia sobre libros en plan gramática, etc. Lo que hace es lectura y escritura básicamente.

Expresión artística
Prácticamente todo lo que tengo que mencionar sobre este asunto lo escribí aquí.

Pueblos del mundo
Este es un librito que B empezó a leer hace unos meses y todavía no ha terminado.
De forma muy sencilla cuenta tradiciones y curiosidades sobre diferentes países o zonas del mundo.
Dedica un rato a la semana a leerlo y después dibuja o pega las banderas de los países mencionados en un cuaderno de banderas que él mismo está haciendo.
Cuando lo termine hay muchas posibilidades para rellenar este "hueco" con otras actividades interesantes, aunque seguirá completando el cuaderno de banderas con países que vayan apareciendo en otras tareas.

Proyectos
Esta va a ser la parte central de nuestro aprendizaje en casa porque B va a elegir qué es lo que quiere aprender.
No va a haber asignaturas como historia o geografía. Estas materias (u otras) se van a tocar inevitablemente en cualquier tema que él elija.
Partiremos de una lluvia de ideas en la que B decidirá qué aspectos concretos quiere conocer y yo propondré otros interesantes que se me ocurran y que él, libremente, podrá aceptar o no.
Estas lluvias de ideas (pasadas a limpio para evitar tachones, etc.) quedarán archivadas en nuestro dossier del aprendizaje en casa.
B también elegirá en cada momento de qué manera quiere plasmar el resultado final de su proyecto.
Está actividad será diaria y podrá dedicarle todo el tiempo que quiera.
La duración de cada proyecto también va a ser decisión suya.

Geografía/Historia
Aunque ya he dicho que no van a existir como asignaturas concretas, sí quiero tocarlas en cualquier tema que sea posible y me gustaría que B comenzase alguna línea del tiempo, así como también actividades frecuentes de situar lugares en mapas mudos.

A lo mejor parece mucho, pero no todo se hace todos los días y además son actividades cortas que no suelen pasar de media hora a no ser que él pida más.
En total serán 3 o 4 horas diarias con descansos en medio. Lo demás es tiempo libre para sus cosas.




17 de septiembre de 2019

Planteamientos iniciales


Creo que muchas familias homeschoolers ya han empezado el nuevo "curso". Nosotros acabamos de volver de viaje y hasta que nos organicemos un poco y compremos algunas cosas que nos faltan, supongo que no empezaremos hasta el final de mes.
Haber pasado tanto tiempo sin tele y con poca conexión a internet me ha dejado mucho tiempo libre para planear cómo quiero enfocar los próximos meses, incluso para cambiar de opinión más de una vez en algunas cosas.

En la próxima entrada quiero compartir los materiales que vamos a usar. Pero primero unos apuntes generales.

Vamos a seguir con el sistema de cinco días semanales de tareas programadas, que para nosotros van de domingo a jueves.

B quiere que continuemos con las educajas como sistema de organizar y presentar las actividades de cada día; le resulta mejor para hacerse una idea de sus tareas, lo que lleva hecho y lo que le queda.
A nuestras educajas yo les llamo edubandejas. Son bandejas portadocumentos apilables, de las que se suelen ver en las oficinas y mesas de despacho. Las puedo poner sueltas o agruparlas como me convenga según el tamaño del material que contienen.

No voy a usar ningún tipo de agenda semanal para registrar lo que vamos haciendo.
Desde el año pasado pasé al método de escribir al final de la tarde todo lo hecho cada día.
Realmente no lleva tanto tiempo y me permite añadir comentarios y observaciones de cosas que de otra manera quedarían perdidas, ya que fuera de la programación también suceden situaciones de aprendizaje (una conversación, una noticia en la tele, el recuerdo al ver una foto, algo que se escucha...) que merece la pena recoger y valorar.

Como siempre, seguiremos el programa escolar para matemáticas y lengua (por edad, B comenzaría 6º de primaria) y para el resto de materias él va a decidir en buena parte qué es lo que quiere aprender (siempre hay unos mínimos que su padre y yo consideramos imprescindibles, para el resto bastante libertad).

Quiero introducir algunas cuestiones nuevas:
. La narración después de la lectura diaria. Más adelante quisiera usar las tarjetitas al azar para las diferentes formas de narración (esto ya lo explicaré en otra entrada).
. Los cuadernos temáticos o cuadernos hechos por el propio niño, que se dedican a un asunto en concreto y se puede trabajar sobre ellos durante varios años: cuaderno de banderas, de narraciones, de hadices, de libros leídos...

Me importa también mucho elegir libros de calidad. En los últimos meses B ha leído bastantes libros que no aportan nada, los lees y los olvidas... prefiero lecturas de calidad y con un nivel más alto, no me conformo con menos para él porque sé que puede y merece ese reto intelectual que le haga crecer. Lo intentaremos de nuevo con algunos clásicos y aquellos que se repiten muchas veces en las listas recomendadas por otras madres homeschoolers en las que tengo confianza.

Como objetivos principales a largo plazo, quiero que sea protagonista y se implique en su aprendizaje, que se note el esfuerzo por el trabajo bien hecho (no hacer las cosas de cualquier manera si tiene la capacidad de hacerlas muy bien, calidad antes que cantidad), que sepa qué información necesita y dónde buscarla, que vea que la tecnología y los programas también le sirven para diseñar y presentar sus trabajos. Y que la libertad para guiar su aprendizaje también implica responsabilidad sobre sus tareas.


1 de julio de 2019

Otro archivador más


¿Se puede medir el aprendizaje en número de hojas archivadas?

Al principio guardaba los trabajos escritos de mi hijo y junto a los recuerdos que dejo publicados en el blog, para mí era más que suficiente.
Pero después vi la necesidad de empezar a registrar más cosas (objetivos, organización, planes, salidas, lecturas...). Todo por si alguna vez hay que enseñárselo a "alguien", demostrar que no perdemos el tiempo, que hacemos cosas, que mi hijo aprende.

Una nueva carpeta, además de varios cuadernos y libros de actividades, pasa al estante junto a la del 2015, 2016, 2017...

Trocitos de vida en un archivador.


29 de marzo de 2019

Lectura matinal


Ya he contado que intenté introducir la lectura en voz alta de algunos clásicos de la literatura infantil con poco éxito. Pero no me rendí.
Después de un tiempo lo he vuelto a intentar y ahora parece que sí.
¿Será el momento? ¿Será el libro elegido?

El caso es que no encontraba un momento adecuado a lo largo del día para dedicarlo a esta lectura.
Nosotros tenemos una serie de actividades programadas cada día, que no son muchas, que se pueden cambiar si surgen otras cosas, pero que están ahí y hay que intentar cuadrarlo todo.
Casi toda esta programación se centra en la mañana, pero lo cierto es que por las tardes B está poco dispuesto a cosas dirigidas y prefiere estar a lo suyo. Así es que por la tarde no encuentro suficiente motivación, aparte de su lectura del libro con el que está en cada momento (pero que nada tiene que ver con esos clásicos).

Un día leí esta entrada sobre el morning time y me pareció una buena idea: dedicar un rato a primera hora, antes de empezar con el resto de actividades, a esta lectura en voz alta.

Tengo que decir que pocos días después de haber empezado yo comencé a agobiarme porque a veces se nos hacía muy tarde para cuadrar el resto de tareas de la mañana. Es una cosa sobre la que todavía tengo que trabajar un poco, más dejarme llevar y menos programar.
El caso es que yo empecé a dudar sobre esto del morning time, pero mi hijo me pedía esa lectura matinal. Hay que mirar más a los hijos y menos las agendas. Así es que lo retomamos y ya es una rutina para nosotros, además de disfrutarlo juntos.

El libro con el que hemos empezado es Heidi y a B le está gustando mucho.
No tenía muy claro si se engancharía a una historia en la que la protagonista es una niña (por eso de sentirse identificado), pero sí, la está siguiendo con muchas ganas.
Es una ventaja que él no haya visto nunca la serie de dibujos de la tele porque no tiene ideas preconcebidas y puede imaginar al mismo tiempo que escucha. Yo, por ejemplo, no puedo evitar visualizar a los personajes de la tele mientras leo. Pero la historia original es realmente bonita, merece la pena leerlo.




5 de marzo de 2019

Lecturas... y volver a la secillez


Desde que empezó el año he modificado la forma de enfocar el aprendizaje en casi todos los sentidos, intentando simplificar todo al máximo porque veo que la sencillez proporciona aprendizajes mucho más duraderos al centrarnos en las cuestiones importantes y no perdernos entre montones de materiales y datos que no importan mucho.

En matemáticas llevamos semanas repasando conceptos de los últimos dos años, viendo lo que se retuvo realmente y lo que se olvidó o no llegó a retenerse. Las actividades son sencillas y eso las convierte en atractivas porque B no las ve como algo complicado, inalcanzable o que requiere mucho esfuerzo.
Resuelve casi todo con cálculo mental y eso le da una gran satisfacción, se siente bien. Trabajamos mucho en resolver problemas, entender las situaciones concretas que nos plantean y pensar en posibles soluciones (que no siempre tienen que ser las esperadas, lo importante es el razonamiento que hay detrás).

En gramática hemos comenzado desde lo básico otra vez, pero con un enfoque muy manipulativo (aquí lo conté) y parece que todo lo va comprendiendo con mucha facilidad. Es curioso ver como ciertos contenidos se aprenden con dificultad en un momento dado y algunos años después todo se va comprendiendo de una manera más ágil. Esto me hace pensar en esperar para muchas cosas y no tener tanta prisa.

El resto de actividades no se dividen tanto en materias separadas, más bien son proyectos que engloban cuestiones muy diversas.
Nos va muy bien dedicar un día a cada uno en vez de hacer muchas cosas diferentes en un mismo día. Según B va creciendo, algunas cosas cambian y resultan mejor de otra forma.

Dentro de lo que habíamos llamado "Mi viaje por el mundo" (conocimiento de países) me paré a pensar en lo absurdo de una parte de las cosas que estábamos haciendo.
Creo que el aprendizaje de algo surge por dos motivos posibles: me interesa saberlo o necesito saberlo.
B rellenaba viñetas con datos como número de habitantes, superficie del país, cosas interesantes que se pueden hacer... Y cuando llevaba dos países "recorridos" yo me pregunté para qué necesitaba saber esas cosas (que realmente no las estaba aprendiendo, sino que sólo copiaba).
¿Era un interés personal suyo? De ser así me parece perfecto, pero no era el caso.
¿Lo necesitaba para algo? No. Si alguna vez surge viajar a esos lugares ya miraremos entonces todo lo que queramos saber.
¿Es útil dejar esas cosas anotadas? Otra vez no, porque en caso de necesidad se consultan rápidamente en un libro o internet.

Cuando B ha preguntado por un país o ciudad, hemos buscado todo lo que él quería saber.

¿Qué hacemos ahora?
He recopilado todos los libros que tenemos en casa sobre viajes, historias de lugares, mapas, curiosidades de los países.... Y simplemente leemos.
Recostados en el sofá, muy pegados porque el contacto físico es importante, compartimos momentos de lectura. B localiza en los mapas los lugares sobre los que lee, nos detenemos si quiere profundizar en algo, paramos, comentamos... o pasamos de largo si no hay interés. Podemos tocar temas muy diferentes si hay relación y una cosa lleva a la otra. Podemos buscar libros nuevos si él quiere ampliar información. Si no quiere, nos quedamos con los libros de casa.
Y curiosamente, al ponerme a buscar y sacar lecturas, he visto que tenemos mucho, que no hace falta estar comprando sin sentido y que es más útil sacar provecho a lo que ya tenemos. Y resulta que tenemos material de lo más interesante.


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