28 de junio de 2021

Disperso


Después de leer este pequeño "defecto" de Leonardo da Vinci, veo con otros ojos las veces que mi hijo deja proyectos sin acabar porque ya ha dejado de interesarle.
Puede deberse también a su insaciable curiosidad, que le lleva a interesarse por nuevas ideas... 😜


27 de junio de 2021

Lengua fuera del programa


Escribí hace varios días sobre los futuros cambios que queremos hacer en el aprendizaje de las matemáticas y la materia de lengua española.
Sobre matemáticas ya escribí y me quedaba pendiente lengua, aunque ya adelanté un poco en esta entrada sobre los últimos libros comprados.

La idea es salir del programa escolar (que más o menos hemos estado siguiendo hasta ahora) para evitar contenidos aburridos y poco prácticos y centrarnos más en el uso del lenguaje (lectura, escritura, comprensión y redacción).
Mi sorpresa ha sido grande cuando, hablando sobre esto con mi hijo, él me ha pedido seguir con las conjugaciones verbales y las categorías gramaticales.
Tampoco hay problema porque se puede incluir perfectamente en la nueva manera de enfocar esta materia.

A partir de la lectura de un autor elegido (podemos dedicar un tiempo fijado a cada uno e ir seleccionando sobre la marcha los siguientes) se puede trabajar también la copia, el dictado, memorización de algún poema, vocabulario nuevo, interpretación y narración de las lecturas, redacción sobre el tema principal (u otro de libre elección), búsqueda de categorías de palabras y actividades con ellas (lo mismo para la conjugación verbal).
Además de investigar sobre cada autor y su época.

Todo esto se puede completar con juegos para que haya más variedad. En la columna derecha del blog hay una lista de los temas sobre los que escribo, clickando sobre "juegos" salen muchos de los que hemos usado (básicamente de matemáticas y de lengua).
También podríamos hacer adaptaciones caseras de Mads Libs.
 
El objetivo es no usar libro de texto ni las típicas fichas imprimibles con las que hemos trabajado otros años, que también están basadas en el temario de los libros de texto.


23 de junio de 2021

Matemáticas en la vida real


Después de las reflexiones del otro día (y sabiendo que vienen semanas de descanso en las que pueden surgir nuevas ideas o cambios), quiero dejar por aquí algunas pinceladas de las modificaciones que queremos para matemáticas.
Se trata de salir de los libros de texto y las fichas de otros años, de dejar a un lado conceptos que a B no le interesan y no tienen utilidad actualmente para él, y centrarnos en cuestiones más prácticas, de la vida real, de nuestro día a día.

Si buscamos por internet podemos encontrar algunas iniciativas (bastante pocas, esa es la verdad) como puede ser la creación ficticia de un restaurante y todas las actividades que ello conlleva o la hipotética reforma de una habitación para calcular medidas y coste de material.
B también hizo el año pasado un proyecto que quedó a medias y que implicaba muchas matemáticas enfocadas al mundo real:
 
Todas esas ideas están muy bien y es bastante interesante trabajar con ellas, pero hay muchas ocasiones reales que podemos aprovechar de manera más natural para aprender matemáticas.
Hoy escuchábamos en la tele la noticia de la bajada del IVA en la factura de electricidad del 21% al 10% y B pidió que le explicásemos esto con más detalle. Este es el tipo de situaciones a las que me refiero. Si después hacemos estimaciones con una factura real, ya tenemos el aprendizaje.

He anotado en un papel algunas ideas que también se pueden tener preparadas de antemano:
- Buscar en el catálogo de Ikea los productos rebajados sobre el catálogo anterior, ver el precio antiguo y calcular el porcentaje de descuento (con los catálogos de Ikea hicimos una actividad muy interesante cuando B era más pequeño, se puede ver aquí).
- Elaborar un presupuesto para la compra semanal, que se puede hacer sobre un folleto de publicidad o acudiendo a la tienda con libreta y boli para buscar allí los precios.
- Bastantes actividades con los folletos de propaganda del supermercado que nos dejan en la puerta (perfectos para porcentajes, proporciones y operaciones con decimales).
- Aprovechar un viaje real para calcular kilómetros, gastos de carretera o avión, etc.
- Elaborar una encuesta sobre algún tema que le interese, encuestar a personas reales, analizar los resultados y hacer gráficos.
- Llevar un registro de la temperatura durante un mes, hacer después un gráfico y analizar resultados.
- Gastos de sus clases en el gimnasio, cuotas, compra de material y estimación para el año completo.
- Planear un día fuera de casa calculando gastos de desplazamiento, coste de actividades a realizar, lo que nos gastaremos en comer, etc.
- Analizar un ticket de la compra.
- Adaptar recetas de cocina calculando qué cantidad de ingredientes necesitaremos para más o menos personas.
- Juegos de mesa (jugar mucho, este tipo de juegos suelen llevar muchas matemáticas).

Bueno, estas son sólo algunas ideas. Lo ideal es aprovechar las situaciones reales que se vayan presentando.

También me gustaría comprar un libro de economía para niños y aprender juntos sobre el dinero, el trabajo, las ganancias... filosofar también sobre cuestiones éticas relacionadas. Ya tengo pensado un libro. Pero por si acaso cambio de idea, prefiero enseñarlo cuando ya esté decidido y comprado.
Sería una buena ocasión para trabajar con el cuaderno de trabajo para pequeños emprendedores que todavía no hemos usado. Una manera de crear un proyecto (real o soñado) basado en los propios intereses y habilidades.

22 de junio de 2021

Pasatiempos de verano... en inglés


En el lote de revistas en inglés que enseñé aquí hay un par de ellas que están enfocadas como pasatiempos para el verano.
Estos días le he propuesto a B completar estas revistas. Él decide qué quiere hacer cada día y en qué momento.
Los días son largos y, aunque ya esté con la mente en modo vacaciones, hay horas de sobra para dedicar a diferentes actividades sin tener que pasarse todo el tiempo con la cara en las pantallas.
Es una manera de desconectar, entretenerse y practicar con el idioma.


21 de junio de 2021

Dudas, inseguridades... cambios


Creo que desde el principio de nuestra educación en familia he procurado seguir el programa escolar para las materias de lengua española y matemáticas. Ha habido momentos en que hemos parado para tomarnos un tiempo de repaso y en otras ocasiones he probado cosas diferentes, pero básicamente siempre he tomado como guía ese índice de contenidos.
Para el resto de temas no he sentido esa necesidad y hemos ido más por libre, pero lengua y matemáticas... me parecían algo más básico y que había que tener un cierto nivel, estar la día... no sé muy bien cómo explicarlo. Supongo que son los típicos "por si acaso". Por si acaso alguna vez ocurre esto, por si acaso alguna vez nos vemos obligados a esto otro, por si acaso algún día hay que demostar algo a alguien...
Además de que a mí, personalmente, me parecen algo básico. La base de todo lo demás.

Pero ocurren cosas según van pasando los años y vamos subiendo de nivel: los contenidos se van alejando cada vez más de la vida real, los temas a aprender no tienen utilidad ninguna (excepto en el caso de que a alguien le interese o le guste especialmente) y las posibilidades de crear actividades motivadoras con esos contenidos son cada vez más bajas.

Cuando veo a mi hijo aburrido y resolviendo como un autómata ejercicios que no le sirven para nada (excepto para presentarse algún día a un hipotético examen que ni siquiera sabemos seguro que se presentará), saltan mis alarmas y veo la necesidad urgente de cambiar.
 
Viajamos mucho, nuestras circunstancias cambian completamente a veces, y es absurdo centrar todo en un examen para sacar algún día un título que ni siquiera sabemos si necesitará o querrá tener, o si en el sitio donde estemos en ese momento se podría hacer de una manera u otra.

Por eso, después de las vacaciones de verano, vienen grandes cambios para nosotros.
Básicamente dejaremos ese programa escolar y enfocaremos esas dos asiganturas de una manera muy diferente. Iré pensando bien en las próximas semanas y B y yo tendremos charlas sobre esto porque cada vez es más importante que el decida qué quiere aprender y cómo.


19 de junio de 2021

Leonardo y Juan Ramón


El otro día le pregunté a mi hijo si quería que comenzásemos a aprender sobre los pintores.
Me respondió que quería saber cosas sobre algunos pintores en concreto, pero no sobre todos. Y además me dejó muy claro que quería leer sobre ellos, pero nada de actividades por escrito.

Hace varios años estuvo muy interesado en Leonardo Da Vinci y en Picasso.
Sobre Picasso ya escribí entonces:

Ahora yo pensé que me iba a pedir que le nombrase pintores para poder elegir uno. No hizo falta, tiene muy claro que quiere leer sobre Leonardo porque le llama la atención las múltiples facetas en las que destacó.
Así es que le he comprado el libro Leonardo Da Vinci, el genio del Renacimiento. Editado por Susaeta dentro de la colección Mini Biografías.


Con este libro leeremos básicamente, comentando e investigando sobre lo que nos llame la atención en cada capítulo.

Aprovechando el pedido y aprovechando que quiero dar un gran giro a nuestro aprendizaje en familia (esto lo contaré en otra entrada), compré también una antología de Juan Ramón Jiménez.

 
La idea, además de la pura lectura, es conocer a varios autores literarios a lo largo del año. Situarlos en una época histórica, conocer algunas de sus obras... y usar esas mismas obras para copia, dictado, memorización de poemas, vocabulario y usos del lenguaje. Sustituyedo así las fichas imprimibles (basadas en libros de texto) que hemos usado otros años para la materia de lengua.
 
El libro elegido para comenzar es Platero y yo, y otros poemas (editado también por Susaeta).

16 de junio de 2021

Recopilación de proyectos II

Hace casi un año publiqué una entrada recogiendo todos los proyectos que B eligió en aquel año (aquí) y me sirvió para ver de un solo vistazo todos los intereses que había tenido y los temas sobre los que había trabajado.
Ahora, con la cabeza ya en modo vacaciones de verano (cuando todos a nuestro alrededor están escolarizados es muy difícil para B no dejarse arrastrar por estas cosas), vuelvo a recopilar en una entrada todos los proyectos que ha tenido desde entonces.
 
Aquí va el listado:

Si entráis en los enlace, veréis en qué consistió cada proyecto.
Me gustaría seguir trabajando así, es de lo más motivador. Sobretodo para mí, ver en qué cosas se va interesando en cada momento.


15 de junio de 2021

¿Volveré a comprar Mad Libs?


Hoy B ha terminado su librito Mad Libs que le compré para practicar con las categorías gramaticales de una manera diferente y divertida. Aquí escribí sobre ello.

Hay algunos títulos más en la colección y estuve pensando si comprar otros... He decidido que no. Básicamente porque mi hijo me ha dicho que no quiere que compremos más, pero también tengo mis motivos.

Ha sido una buena compra y hemos pasado ratos divertidos leyendo las historias que han salido.
B ha repasado gramática, que era mi objetivo principal.
Pero pienso que no es necesario comprar estos libros para conseguir el mismo resultado. 
La idea es muy buena y se puede adaptar en casa fácilmente: seleccionamos un texto, borramos las palabras de las categorías que queremos trabajar dejando los huecos en blanco y presentamos una actividad que consiste en pensar palabras que cumplan los requisitos para incluirlas en el texto inicial y ver el resultado.

B ya hizo algo parecido cuando era más pequeño. A partir de un poema eligió dos palabras para sustituir a las originales y le quedó algo muy bonito, en ese caso no era en plan historias locas, sino algo mucho más poético.

Y si lo hacemos casero podemos hacer todas las adaptaciones que necesitemos: elegir concretamente qué necesitamos repasar o incluso centrarnos en conceptos como sujeto y predicado, sintagma nominal, etc.

No es demasiado complicado de hacer y está bien quedarnos con las buenas ideas.


 




9 de junio de 2021

Cómo va con el inglés...


El nivel oral de B en inglés es bastante bueno, tanto para hablar como para entender. Y tengo que reconocer que muchísimo de eso se debe a los ratos de pantallas.
En sus ratos de ocio hay bastante tiempo (demasiado para mi gusto) de mirar vídeos y él ha elegido el inglés como idioma principal para esta afición, básicamente todo lo que ve y escucha es en inglés.
Incluso cuando graba sus propios vídeos también lo hace en inglés.
Chatea en inglés con varios amigos de otros países.
Los libros que decide comprarse los elige en inglés aunque existan en versión española.
Y se siente muy cómodo con este idioma.

Otra cosa es el tema académico, me explico:
Él maneja perfectamente la gramática inglesa de una manera natural, sabe cuándo tiene que usar cada tipo de palabra, sabe conjugar verbos, etc... pero sin ponerles nombre. Para mí esto está bien, pero no puedo evitar pensar a veces en los posibles exámenes de inglés que tendrá en un futuro y para los cuales hay que prepararse de otra manera. Porque yo ya he echado un vistazo a esos exámenes de otros años y no importa tanto lo bien o mal que hables y comprendas inglés, sino el saber poner un nombre gramático a todo eso. Bastante artificial, pero es lo que hay.
Por esto, de vez en cuando me invaden los miedos y siento la compulsión de volver a los libros de texto. Esos libros repetitivos en los que año tras año se tocan los mismos temas gramaticales.
Por suerte se me pasa pronto.

Años atrás B usaba libros de texto para inglés, incluso brevemente estuvo apuntado en una academia.
En septiembre del año pasado nos regalaron unos libros de texto con los que B comenzó sus ejercicios de inglés y de los que pronto se aburrió. Entonces se me ocurrió cambiar el método y ofrecerle a cambio revistas en ese idioma dirigidas a adolescentes (aquí lo conté). Fue un gran éxito y seguimos con ellas, todavía quedan varias por leer.

Pero de vez en cuando me vuelven las dudas sobre el tema gramatical y los futuros exámenes escritos, no puedo evitarlo.
Ya tenía elegido el próximo libro de texto cuando me di cuenta de mi error. Si le va bien así, si va mejorando mucho, si aprende y se maneja bien... ¿para qué cambiar ahora?
Esos futuros exámenes (posibles exámenes...) en caso de darse, serían:
- Si quisiera entrar en la academia oficial de idiomas y hacer una prueba de nivel a los 16 años (antes no se puede).
- Si se presentase al exámen por libre para acceder a formación profesional de grado medio en el año en que cumpla los 17.
- Si se presentase por libre al exámen para sacarse el título de la ESO en el año en que cumpla los 18.

B tiene ahora 12 años y medio. Todo eso queda lejos todavía. Incluso aunque nos planteemos comenzar a preparar esos exámenes un par de años antes (para ir con bastante margen), todavía queda lejos.

He vuelto a la cordura y descarto los libros de texto que miré.
Seguirá con las revistas que tanto le gustan, con sus ratos de internet en inglés, con sus propias grabaciones en inglés...
Además usamos bastante material en inglés para otras materias, que él resuelve en español, pero que sirven para aprender nuevo vocabulario y comprensión. Por ejemplo, el journal de Minecraft con el que trabaja a diario, el material de pensamiento crítico y escritura creativa que hace cada semana, el imprimible que usamos para aprender nuestra religión... y varios otros que hemos usado y usaremos.

Cuando llegue el momento de preparar algún examen cambiaremos de estrategia, pero no hay prisa porque si miramos los índices de los libros de texto vemos que las mismas cuestiones gramaticales se repiten año tras año. Sinceramente creo que no le resultará difícil ponerse al día en unos cuantos meses.


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