NUESTRA EXPERIENCIA EDUCANDO Y APRENDIENDO EN FAMILIA

28 de octubre de 2015

¿Nos ayudáis con un proyecto?

Fuente

Una cosa que me gusta mucho del programa que seguimos es que en el área de ciencias nos proponen cada cierto tiempo proyectos o trabajos de investigación.
Estamos aprendiendo ahora sobre los seres vivos y el cuidado del medio ambiente y dentro de unos días nos encontraremos con un proyecto llamado "Guardianes de la naturaleza", enfocado  precisamente en ese cuidado del medio ambiente.

Se trata de dialogar entre los niños de la clase para aportar ideas entre todos sobre actividades que los pequeños pueden hacer para proteger la naturaleza.
Ya sabéis que mi hijo no va al colegio, por eso sería interesante contar con vuestras aportaciones para tener cuantas más propuestas mejor.
Yo ya tengo alguna idea, pero pueden salir más cosas interesantes.

En el libro nos dan algunos ejemplos:
- Plantar un huerto casero
- Adoptar un animal
- Colaborar con alguna asociación de protección del medio ambiente

¿Se os ocurren más cosas?
Estaremos encantados de conocer vuestras sugerencias.
La opción elegida finalmente será el proyecto que mi hijo realice a lo largo de lo que queda de curso.

23 de octubre de 2015

Así funciona mi cuerpo: Juego del paso a paso

Hemos terminado de ver el aparato respiratorio y el aparato digestivo.
Un poco de información adicional a lo que viene en el libro, aunque la mayoría de recursos que he encontrado en internet me han parecido demasiado elevados para un niño de 7 años (demasiados nombres para aprenderse), y poco más que añadir.
Ha entendido bastante bien los procesos y como actividad complementaria tenemos el Juego del paso a paso.

Simplemente he recortado tarjetas de papel en las que he escrito el proceso de la respiración y de la digestión por pasos.



Han salido 11 tarjetas, cada una con una parte del proceso. Y en un momento ya están listas para jugar.
Se puede jugar de varias formas:

- Le doy a mi hijo las tarjetas de uno de los aparatos y le pido que las coloque siguiendo el orden correcto.

- Le doy todas las tarjetas y le pido que las clasifique en dos grupos según el aparato al que pertenecen, después le pido que las ordene.

- Con dos jugadores:
Ponemos sobre la mesa la primera tarjeta de la digestión y nos repartimos todas las demás.
Decidimos quién comienza a jugar. Por turnos, cada jugador pone una tarjeta en la mesa, que puede ser la primera de la respiración o alguna que siga en orden a las que ya están puestas.
Si un jugador no tiene una tarjeta correcta para poner pierde el turno.
Gana el que primero se quede sin tarjetas.

- De cualquier otra forma que se os ocurra.

19 de octubre de 2015

A mi hijo ya no le interesa esa actividad...


¿Os ha pasado alguna vez? 
Esa cara de gato aburrido es la que ha puesto mi hijo hoy haciendo su tarea de geografía.
Ha elegido el país: Suiza. Lo ha coloreado en el mapa, ha escrito capital, moneda e idioma... Y a partir de ahí ha comenzado a preguntar como si estuviese en un viaje interminable "¿Falta mucho? ¡Oooohhhh! ¿No vamos a terminar ya?"

Le he recordado que lo hacíamos porque a él le gustaba, que en los países anteriores se había entretenido y había aprendido mucho sobre ellos, además de las manualidades tan chulas.
Pero me ha dicho que ya no le gusta tener que escribir tantas cosas y tampoco los trabajos manuales.
Bueno, hemos parado y le he preguntado para saber exactamente qué es lo que le aburre o ya no le gusta. Me ha dicho que colorear en el mapa, pegar la bandera y anotar los tres primeros datos, eso sí. Pero lo demás ya no quiere seguir haciéndolo. Mirar y buscar cosas en el mapa sí, escribir datos no, hacer manualidades no, ver fotos sí, saber qué comen sí (pero sin tener que escribirlo)...
Vamos, que el tema del cuaderno de los países ya no tiene mucho sentido...
Es una actividad voluntaria que empezó muy entusiasmado, pero si ha perdido el interés yo no le veo sentido a seguir con ella.

Cambio de planes, entonces.
Pasamos al lapbook y veré cómo organizarlo.
La idea es hacer una especie de mini-libros (con 3 o 4 tarjetitas grapadas) para pegar en el lapbook por continentes: bandera, nombre del país, capital, idioma y moneda... y poco más. Añadir el mapa del contienente para ir coloreando los países y para completar, mirar cosas en el ordenador y comentarlas.

Lo del lapbook será una prueba, porque le gustan mucho (al igual que su colección de banderas). Si funciona, estupendo. Si no funciona, paramos del todo.
Si iniciamos una actividad porque le gusta y luego deja de gustarle, no tiene sentido empeñarnos y hacele pasar un mal rato. Lo único que conseguiría es que algo que le gusta (el tema de los países y los mapas) acabe por cogerle manía.

16 de octubre de 2015

Minutos y fracciones en el reloj

Siguiendo el temario de nuestro libro, hemos llegado a la parte en que toca aprender a leer el reloj, tanto de agujas como digital. Concretamente la hora en punto, y media, y cuarto y menos cuarto.
Se proponen actividades para un par de días que consisten en aprender a leer la hora y poco más. Pero surgen preguntas que quedan sin respuesta. ¿Por qué se llama "y media " cuando la aguja larga marca el seis? ¿Por qué en el reloj digital "y media" se escribe como el minuto 30? ¿Por qué según avanza la aguja larga, la pequeña también se mueve? ¿Por qué en el reloj de agujas son las 8 y en el digital son las 20?... Seguramente algunas más.

No he querido que nos quedemos sólo en saber qué hora es, sino también entender un poco el paso del tiempo en el reloj. Para ello he hecho material añadido a partir del reloj que ya nos viene junto con el libro (tiene agujas que se mueven y se pueden quitar y poner).


He dibujado un círculo más grande y le he pegado debajo del reloj. En él he marcado los minutos de 5 en 5.
Al reloj le he añadido las horas para completar las 24, aunque de momento estamos trabajando con el formato de 12 horas.


Además he recortado otros dos círculos del mismo tamaño que el reloj original. Uno de ellos está dividido en dos partes iguales, en cada una he escrito "medio, la mitad, 1/2" y he marcado los extremos de la línea divisoria con el 12 y el 6.
El otro círculo está dividido en cuatro partes iguales, en cada una he escrito "cuarto, una parte de cuatro, 1/4" y he marcado los cuatro extremos con 12, 3, 6 y 9.



Antes de empezar a usar el material hay cosas que los niños tienen que saber y retener:
- Que un día tiene 24 horas
- Que una hora tiene 60 minutos
- Que en un reloj de agujas, la aguja corta marca las horas y la larga los minutos
- Que en un reloj digital, la cifra a la izquierda de los dos puntos nos dice la hora y la que está a la derecha nos dice los minutos
- Que cuando la aguja de los minutos da una vuelta completa, la aguja de las horas pasa a la hora siguiente

Comenzamos a trabajar, según nos dice el libro, con la hora en punto y la hora y media. Colocamos los círculos así:


Cuando la aguja larga marca las 12 coincide con el minuto 0, por eso en el reloj digital veremos :00. Lo llamamos la hora en punto.
Cuando la aguja larga marca las 6 coincide con el minuto 30, por eso en el reloj digital veremos :30.  Hemos avanzado justo hasta la mitad del círculo, por eso decimos que ha pasado media hora. Nos queda otra mitad para completar la hora entera, cuando eso ocurra habremos pasado a la hora siguiente.
Todo esto lo representamos moviendo la aguja al mismo tiempo que explicamos.

Una vez que lo anterior esté bien entendido, pasamos a y cuarto y menos cuarto. Comenzamos así:


El procediemiento es el mismo. Cuando la aguja de los minutos está en el 3 coincide con el minuto 15, por eso en el reloj digital veremos :15. Hemos avanzado hasta recorrer la primera parte de las cuatro, por eso decimos y cuarto.
Cuando la aguja de los minutos está en el 9 coincide con el minuto 45, por eso en el reloj digital veremos :45. Hemos avanzado hasta recorrer tres cuartos, siguiendo la lógica que llevamos hasta el momento diríamos que es "tal hora" y tres cuartos; pero nos fijamos en que queda una parte de las cuatro para completar la hora, así es que podemos decir menos cuarto (pero de la hora siguiente).

Ha sido un material fácil de preparar, varios círculos que se hacen en un rato, y me ha sido de muchísima ayuda.
Pero tengo que deciros que no es un tema sencillo, nada de darlo en un par de ratos, necesita su tiempo, practicar mucho, explicar muchas veces lo mismo y dejar que mi niño juegue con los relojes y vaya entendiendo. Cada uno el tiempo que necesite para interiorizar.
También hacer ejercicios prácticos. Me ha sido muy útil este cuaderno para aprender las horas, yo no lo he imprimido, hemos hecho las actividades orales y con el reloj de las fotos (con sus dos agujas) y también he adapatado los ejercicios para hacerlos simulando el reloj digital.


Espero que esta forma de enfocarlo os dé algunas ideas.

13 de octubre de 2015

Lapbook de la salud y los alimentos

En nuestro libro de texto hay dos temas separados en diferentes unidades. Como creo que se complementan, los he unido para formar una unidad didáctica a la que he llamado La salud y los alimentos.
Además del libro, hemos completado con un enlace que me ha parecido muy bueno (aquí). Tiene una introducción y después varias actividades en forma de juego tocando temas relacionados (el enlace lo encontré en el blog Madrassatu Ummu Yumna).
Para organizar tanta información, esta vez sí que el lapbook nos ha venido genial.

 
Está todo hecho a mano, se ve algún pequeño tachón en algún sitio, prueba de que los adultos también nos equivocamos...
En la portada, el título y varias solapas: hábitos saludables (debajo mi niño ha escrito su lista de propósitos, con cosas que quiere cambiar para mejorar esos hábitos), dieta (debajo la definición) y recomendaciones para que una dieta sea sana y equilibrada (debajo un desplegable con una lista de recomendaciones).


En el interior:
Un menú del día. Hay cuatro solapas (desayuo, comida, merienda y cena) y debajo de cada una de ellas mi hijo ha diseñado un menú sano (¿merendar crepes con mermelada es sano? jeje; el resto de menús sí son sanos de verdad).
El triángulo o pirámide de alimentos. Ha ido anotanto qué bloque de alimentos debemos consumir todos los días, varios días a la semana o muy pocas veces.
La tabla de los grupos de alimentos, que nos ha servido para aprender qué aporta a nuestro cuerpo cada uno de ellos.
Dos solapas más con las definiciones de alimentos naturales y alimentos elaborados. Debajo de cada una mi hijo ha escrito ejemplos de una clase y otra.
Y terminamos el lapbook con una advertencia muy importante: No consumir alimentos después de su fecha de caducidad.


Ha aprendido, por tanto, qué es la fecha de caducidad de un alimento. Lo hemos visto juntos en varios de los que tenemos en casa.
Hemos completado con un registro semanal de las comidas que hacemos cada día en el desayuno, comida, merienda y cena. También he preparado siete triángulos pequeños (mini pirámides de alimentos para cada día de la semana) en los que mi niño anotaba una X en el piso correspondiente para cada alimento consumido ese día. De esta forma, con un sólo vistazo se puede ver dónde se acumulan más o menos alimentos y hacernos así una idea de si estamos alimentándonos bien o mal.


12 de octubre de 2015

Repasando algunas cosas del salat

Nuestro hijo ya hace sus oraciones diarias, pero aun es pequeño y le quedan muchas cosas que aprender. Además de que es posible que se distraiga, se olvide de alguna cosa, etc.
Por eso preparé para él unas actividades que le sirvieron para repasar y recordar. Hay asuntos que se deben tener siempre presentes para no caer en la rutina u olvidarlos por empezar a hacer ciertas cosas de forma automática.


Recordamos que el Salat es el segundo pilar del Islam y que cuando rezamos conectamos con Allah de una forma muy especial. Cuáles son los nombres de las cinco oraciones diarias y en un ejercicio de escritura le pido que las escriba en árabe.
También hay una tarea de relacionar con líneas cada salat con el número de rakas que tiene (para quien no sepa de qué estoy hablando, sería cada ciclo completo de movimientos que hacemos al rezar).


Recordamos que al rezar debemos presentarnos ante Allah con el corazón y el cuerpo limpios.
Él ya sabe bien cómo se hace el wudu (la forma de purificarnos para rezar) y para comprobarlo le pido que ordene las nubes que se ven en la foto, numerándolas del 1 al 6 según el orden de los pasos.
Le explico, además, qué cosas rompen nuestro wudu y hacen necesario repetirlo.


Más recordatorios: qué es la qibla (la dirección a la que nos orientamos para rezar, dirección a la Kaaba).
Importante que los peques tengan claro que la qibla no es una cosa, ni es la Kaaba, ni es La Meca. La qibla es la dirección.
Como actividad, se ha localizado en un mapa y ha dibujado su qibla.
Terminamos con unos puntos para tener siempre presentes porque es muy fácil que los niños pequeños fallen en ellos: la concentración, las distracciones, las partes del salat, sin prisas, la vestimenta, etc.

10 de octubre de 2015

Los beneficios de leer en voz alta a los niños


No sigo ninguna pedagogía en concreto, aunque hay varias que me interesan de una forma especial y cojo de ellas aquello que más me gusta, además de adaptarlo después a nosotros.
Cuando mi hijo era más pequeño, sin duda la pedagogía Montessori era mi preferida, aunque nunca la seguimos al 100%. Ahora que está creciendo (aunque creo que sigue siendo un niño pequeño) me atraen muchos aspectos de la educación clásica y estoy leyendo bastante en otros blogs sobre Charlotte Mason, a quien ya conocía y sobre quien estoy profundizando.

Ya seguimos su idea de clases cortas y las nuestras no duran más de media hora, alguna vez incluso menos. Es ideal para un niño como el nuestro, con una atención y concentración como la suya.
Ahora quiero incorporar la lectura en voz alta. Pero no me refiero a que lea él, sino a leerle yo (él ya tiene muchas ocasiones de leer a lo largo del día). Lo comentaba en esta entrada.
Hay quien cree que cuando los niños ya saben leer no hay que leerles más, que eso les hará niños vagos que no se esforzarán en la lectura por sí mismos porque alguien lo hace por ellos. Me parece un gran error...
Este es un pequeño párrafo extraído del blog Charlotte Mason en español (si entráis en el enlace podéis leer cosas muy interesantes sobre esto):

Y leemos en voz alta porque los niños algunos pueden leer solos pronto, otros tardan más, pero por lo general y hasta que se alcanza una edad adulta o al menos la adolescencia, nuestra capacidad para comprender y asimilar lo que nos leen es mucho mayor que la que tenemos para comprender y asimilar lo leído en privacidad. Por eso cuando nuestros hijos pueden leer solos, han de leer sus libros, y aun así debemos continuar con los que leemos en voz alta y de los cuales aprendemos.

De forma general, fuera de esta pedagogía, comparto otro párrafo de la web Actividades Infantil sobre los beneficios de leer en voz alta a los niños (en el enlace podéis leer más sobre el tema):
Les ayuda a desarrollar la percepción auditiva y la concentración; les ayuda a adquirir un vocabulario amplio que les facilitará el aprendizaje de la lectura independiente y del lenguaje en general: estructuras gramaticales, estilos lingüísticos, etc. Además, aprenden una gran variedad de cosas sobre el mundo que los rodea y captan ideas y conceptos que les harán pensar por sí mismos. Esto, en niños mayores, estimula la capacidad de razonar y la expresión oral. A partir de lo que les leemos surgirán debates, dudas y preguntas de todo tipo, de manera que adquirirán la habilidad de formular y expresar sus pensamientos. El hecho de oir (y, sobretodo, de escuchar) lo que les leemos sin ver los dibujos correspondientes es un gran estímulo para el desarrollo de la imaginación y la creatividad. 

Contadme... ¿estáis de acuerdo? ¿leéis en voz alta a vuestros hijos?

8 de octubre de 2015

Reino Unido


La misma dinámica de trabajo que en los países anteriores.
Nuestro niño ha aprendido que Reino Unido está formado por Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte.
Los datos buscados y anotados en el cuaderno, así como el modo de estudiar el país no ha cambiado (podéis verlo en Francia y Holanda, buscando en la categoría de Geografía).
Para buscar información hemos usado nuestras fichas de los países y este enlace en internet (tenéis que clickar encima de Reino Unido, sobre el mapa).

Como dato interesante, a mi hijo le gusta saber qué se come en cada sitio.
En esta ocasión hay platos muy variados dependiendo de la zona. Hemos visto el pescado con patatas fritas, el pescado ahumado, las galletas de mantequilla, las galletas con pasas y un desayuno muy especial que lleva pan de soda y pan de patata.

Nos recomendaban lugares para visitar y esto ha hecho que incorporemos una nueva sección en nuestras clases de geografía: justamente esto, buscar lugares recomendados y mirar fotos de ellos en internet (esto queda fuera del cuaderno), contemplarlas, comentarlas, decir si nos gusta o no...
Compartimos algunas de las que más nos gustaron:

Acantilados blancos de Dover.


Stonehenge.


Proyecto Edén: el invernadero más grande del mundo. Aprovechamos para aprender qué es un invernadero. Mi hijo dice que son como pelotas de golf gigantes y también que parecen las casas de las abejas. ¿Estáis de acuerdo?


La Calzada de los Gigantes, en Irlanda del Norte. ¡Subhanallah!



Nuestra manualidad en esta ocasión: un autobús de dos plantas típico de Londres, hecho con recortes de papel charol de colores. Es el de la foto que encabeza la entrada.
Para completar la escena londinense hemos recortado una cabina típica y el big ben, que van pegados dentro del cuaderno y recogidos en forma de desplegables.


6 de octubre de 2015

¿Qué están intentando inculcarles a nuestros hijos? (1ª parte)



He añadido "1ª parte" al título de esta entrada porque tengo el presentimiento de que no será la única en esta línea...

Estaba mirando el documento en pdf con el que vamos a trabajar la asignatura de Valores Sociales y Cívicos y me he encontrado con una actividad que dice Rodea las imágenes que sean deberes de los niños.
A continuación se presentan cuatro fotos que no puedo poner aquí porque no me deja copiarlas y como no he imprimido el documento, no puedo fotografiar. Pero os las describo:
1ª foto: Una niña de piel oscura (podría ser una niña árabe, negra... no lo distingo bien) con el pelo tapado con un pañuelo y una carga de ramas en su espalda.
2ª foto: Una familia blanca lavando juntos un coche, se ríen mucho.
3ª foto: Una familia negra (escenario y apariencia completamente occidentalizada) que sonríen mientras ordenan la ropa juntos.
4ª foto: Un niño árabe con la cabeza envuelta en un pañuelo palestino y apuntando con un arma.

Soy muy crítica con este tipo de cosas y no me gusta que usen actividades "educativas" para meter determinadas ideas en la cabeza de mi hijo. Sé leer entre líneas y puedo ver las intenciones aunque se intente disfrazarlas. Por desgracia, un niño no puede.
Está claro que esta actividad no la vamos a hacer, me lo puedo permitir porque mi hijo aprende en casa. Pero si fuese al colegio no podría evitar estos contenidos.

¿Qué transmiten estas fotos?

- Qué en Occidente los niños son felices, y están contentos cuando lavan coches o recogen la ropa.
- Que si tienes la piel oscura y vives de una forma occidental, entonces también sonríes. Pero en otro caso la alternativa es cargar leña (o algún otro trabajo duro).
- Que los niños occidentales no trabajan (cargando leña seguramente no, pero habría que ver otro tipo de trabajos).
- Que los árabes, y más si son palestinos, son terroristas y enseñan a los niños desde pequeños a manejar armas.
- Que los niños occidentales no usan armas (podemos leer mucho sobre la polémica del acceso de adolescentes y niños a las armas en EE.UU., por ejemplo).

Somos una familia musulmana, mi marido es árabe, mi hijo es medio árabe, vivimos en África, no cargamos leña en nuestra espalda, no tenemos armas, hacemos muchas tareas juntos, nos reímos mucho. Alhamdulillah.

5 de octubre de 2015

El aparato locomotor

Comenzamos este tema, igual que los demás del cuerpo humano, dando las gracias a Allah por haber creado nuestro cuerpo siguiendo un orden perfecto y por los beneficios que obtenemos con él.
Ha sido un tema muy completo por los recursos variados que hemos usado.

Partiendo del libro de texto y sus actividades, mi niño ha aprendido los componentes del sistema locomotor, cómo son y para qué sirven y también los nombres de varios huesos, articulaciones y músculos (y dónde están).
He diseñado unas hojas de actividades variadas que incluyen tareas de completar palabras, relacionar uniendo con líneas, clasificar, pensar sobre unos datos y sacar conclusiones, encontrar la palabra equivocada, sopa de letras y crucigramas.



Hemos sacado varias radiografías y han sido estupendas para localizar algunos huesos y articulaciones que ya había aprendido. Ha coincidido, además, con la fiesta del cordero y el animal ya cortado en partes nos ha dejado ver de forma real huesos y articulaciones, cómo están unidas y cómo se mueven.
Un muñeco transformer o robocar, que ya teníamos, resulta que también tiene su lado pedagógico porque nos ha permitido recrear el aparato locomotor con cada una de sus partes. Los cubos de madera representan los huesos, que son rígidos, las zonas donde se unen los cubos unos con otros son las articulaciones y vemos que por ahí podemos mover y doblar el muñeco. Y  las gomas que van por dentro, al ser elásticas, son las que permiten hacer los movimientos; serían los músculos, pero aclarando que en nuestro cuerpo los músculos no están dentro de los huesos, sino pegados a ellos encima.




Terminamos con una manualidad que nos ha parecido original y divertida.
En el libro de texto ya tenemos ilustraciones del cuerpo humano con esqueleto y músculos, por eso no quería repetir imprimiendo otra imagen parecida para recortar y pegar.
Nuestro esqueleto está hecho con bastoncillos de los oídos pegados con celo. La idea es del blog Lápices de colores y madera.


Si alguien quiere las hojas de actividades, las puedo mandar por mail. La parte de crucigramas y sopa de letras está basada en los nombres que mi hijo ha aprendido .

4 de octubre de 2015

Por orden alfabético

Este truquito surgió sobre la marcha, sin programarlo. Veréis en la foto que está hecho en un papel cualquiera que encontré cerca.
Estábamos con ejercicios de ordenar grupos de palabras por orden alfabético.
Mi hijo conoce el abecedario desde hace tiempo y el primer ejercicio lo hizo fácilmente: tenía que ordenar palabras cuyas iniciales iban seguidas en el abecedario (por ejemplo, sapo-topo-ratón).
Pero cuando se encontró con grupos de palabras que no seguían una continuación, se bloqueó. No sé muy bien si es que no sabía hacerlo o que no entendía lo que le estaban pidiendo en el ejercicio.
El caso es que fue en ese momento cuando se me ocurrió ofrecerle esta ayuda y la verdad es que el resultado fue muy bueno porque fue capaz de continuar con sus ejercicios y además le ayudó a visualizarlo de forma que después ya pudo pensar y no lo volvió a necesitar.

Se trata de escribir el abecedario en un papel dejando bastante espacio libre entre las filas.
El niño tiene que fijarse en las iniciales de las palabras que tiene que ordenar y buscar esas letras en el abecedario. Debajo de cada letra, uniendo con una línea, escribe la palabra correspondiente y cuando ya están todas escritas sólo tiene que ir mirando cuál es la primera, cuál la segunda, etc.
A mi niño le resultó de mucha ayuda para entender la tarea y después de usarlo varias veces, ya puede hacerlo sólo pensando.

3 de octubre de 2015

Comprender las restas con llevada: el banco de regletas

Cualquier actividad educativa que se parezca a un juego tiene éxito asegurado con mi hijo (supongo que con todos), así es que cuando algo le cuesta lo mejor que puedo hacer es echarle imaginación al asunto.

Él ya hace las restas con llevada directamente sobre el cuadernillo, pero para entender por qué se hace así es muy bueno trabajar primero con cosas que se pueden tocar y que representen decenas y unidades. Por ejemplo, las regletas del 10 y del 1.
Os cuento cómo ha sido el teatrillo que hemos montado.

Tenía que restar 55-36.
Primero representó el número mayor con las regletas.


Después tenía que restar 36.
Comenzó por las unidades y cuando fue a quitar 6 vio que no tenía bastantes. 
Aquí empezó el teatro. Cuando le dije que yo era el banco de las regletas y le podía dar las que me pidiera se puso contentísimo viendo que empezábamos a jugar a algo.
Llegó al banco, nos saludamos y me dijo que quería regletas del 1.

Yo: ¿Cuántas unidades necesitas?
Él: Seis
Yo: No te puedo dar seis porque las unidades las doy de diez en diez.
... Se quedó pensando...
Yo: Entonces, ¿cuántas unidades quieres?
Él: Seis
Yo: Pero no doy unidades sueltas, las doy en puñados de 10.
Él: Vale, pues diez.
Yo: ¿Y qué me vas a dar a cambio?
... Otra vez se quedó pensando...
Yo: Para poder darte diez unidades tienes que darme algo que valga lo mismo. ¿Tienes algo que valga diez unidades?
Él: ¡¡Síiiiiiiiiii!! ¡Una decena!

Me dio una regleta naranja que quitó de las cinco que había usado para representar el número, y yo le di a cambio diez regletas del 1.


Ahora ya podía hacer la resta. Quitó 6 unidades y 3 decenas (el número 36) y quedó el resultado.


Después lo siguió haciendo igual, pero sin dudar.
También ha trabajado con el ábaco, aunque esta vez sin jugar, y poniéndonos de acuerdo en que las bolas azules representan las unidades y las verdes representan las decenas.
Por ejemplo, 33-17. Comienza representando el número mayor.


Tiene que restar 17 y empieza por las unidades, pero no puede quitar siete porque no hay bastantes.
Entonces (mientras dice en voz alta que una decena son diez unidades), quita una bola verde y pone a cambio diez bolas azules, además de las que ya había.


Ahora ya puede restar y encuentra que 33-17=16


Para poder hacer estos ejercicios, los niños tienen que entender bien los conceptos de unidades y decenas.

1 de octubre de 2015

La tabla de multiplicar del 1

Hay quien piensa que la tabla del 1 no tiene mucha importancia porque es la más fácil de memorizar y por eso no merece la pena trabajar mucho sobre ella. Pero pienso que es fundamental para saber si se ha comprendido o no el concepto de multiplicación.
Recuerdo una anécdota que leí una vez en algún sitio. Un niño recitaba orgulloso la tabla de multiplicar del 1, desde el 1x1 hasta el 1x10, y cuando alguien le preguntó ¿y 1x11?... sólo supo contestar "es que sólo me han enseñado hasta el 10".

Mi niño ha trabajado igual que hizo con la tabla de multiplicar del 2.
Primero le doy la tabla sin resultados y él los va calculando y anotando.


Después, con la regla, va uniendo los puntos sobre la circunferencia según los resultados de la tabla. En esta ocasión ha salido una figura de 10 lados (leyó que se llama decágono, aunque ya ha olvidado el nombre pero no la figura, que es de lo que se trata).


Y para terminar, colorea los resultados en la tabla del 100 para ver cuál es el patrón que sigue.