20 de junio de 2018

El resultado de mirar los verbos


Ya he contado en otras entradas del blog cómo B ha ido trabajando con las cartas de verbos irregulares.
Voy a resumirlo un poco otra vez por si a alguien le sirve el método y al final os contaré cuántas formas verbales consiguió retener así.

Compré en un bazar una baraja de cartas con 35 verbos irregulares en inglés. En cada carta aparecen las tres formas del verbo, un dibujo representando la acción y su traducción al español.
Mi idea era que mi hijo fuese reteniendo esos verbos (que al ser irregulares no siguen una norma) sin tener que recurrir al método clásico (y aburrido) de memorizar una larga lista de palabras.

Durante varias semanas puse cinco de las cartas en un tablón de corcho, siempre a la vista, y cada mañana él tenía que leerlas, sin más. Nunca le pedí memorizar ni le dije que algún día le iba a preguntar por ellas.
Cada semana cambiaba las cinco cartas por otras y la baraja completa pasó por el tablón varias veces.

Después pegué por detrás una etiqueta con el infinitivo en inglés de cada verbo y cada día le he pedido que coja dos o tres con los ojos cerrados (para darle un aire de juego a la actividad). Con las cartas hacia abajo él sólo podía ver el infinitivo y entonces escribía en una hoja las tres formas verbales tal como las recordaba de los días que pasó mirándolas.

El resultado:
Ha recordado correctamente 23 de las 35 cartas y en las que ha fallado se ha acercado bastante porque casi todos han sido errores de una sola letra.

Estoy bastante conforme con el resultado y el siguiente paso es volver a rotar por el panel de corcho las cartas en las que ha fallado. Pero eso será más adelante, hay que parar un poco para no hacer una misma actividad excesivamente larga.




18 de junio de 2018

¿Qué es un cuaderno interactivo?

Antes hacíamos lapbooks.

Me gustaría que B eligiese temas de su interés para desarrollar y seguir recogiendo en lapbooks, pero cuando le pregunto me dice que le da lo mismo, que no sabe, que no se le ocurre...
Así es que las propuestas las hace nuestro libro Découvre notre monde y nosotros vamos profundizando y ampliando con otros materiales. 
El libro está bastante bien, no es un libro de texto, es más bien una enciclopedia para niños que trata temas de ciencia, geografía e historia.

Al comenzar a usar este libro decidí parar con los lapbooks porque tampoco veía a mi hijo muy motivado con ellos.
Entonces comencé a ver los interactive notebook, lo que en español sería cuadernos interactivos, y decidí probar.

Básicamente, se trata de un cuaderno en el que se va recogiendo todo lo trabajado de una manera muy personalizada. No es el típico cuaderno de apuntes, sino que va más allá y cada niño lo va elaborando a su manera.
Hoy quiero enseñar un poco cómo va su cuaderno de ciencias.

Lo primero es elegir el cuaderno que mejor le funcione a cada uno, grande, pequeño, de líneas, de cuadros... y elaborar la portada. Puede ser directamente la que ya traiga el cuaderno o algo hecho en casa.

El cuaderno de B contiene cosas muy variadas y procuramos que haya colores para darle un toque más alegre.
A veces aparecen los típicos apuntes, resúmenes de cosas aprendidas. Otras veces recoge datos de algún científico importante relacionado con lo que esté viendo en ese momento.
Lo ideal es que tuviera muchos dibujos hechos por él, pero mi hijo es un niño al que no le entusiasma dibujar en plan dirigido. Aunque algún dibujo sí que hay...
Esto se mezcla con elementos de lo más variado y en su cuaderno se puede encontrar:
- Pegatinas y recortes de libros o revistas.
- Dibujos impresos a color o en blanco para que coloree él.
- Fichas de trabajo.
- Mapas.
- Elementos típicos de los lapbooks (solapas, abanicos, desplegables, mini-libros...).
- Esquemas.
- Sobres para guardar tarjetas.
- Fotocopias.
- Desplegables tipo póster.

Lo ideal es que poco a poco yo proponga menos y él se sienta más libre y creativo para encontrar la manera en que más le guste completar su cuaderno. 







17 de junio de 2018

Aladdin and his wonderful lamp


En las últimas semanas estamos acabando las series en inglés bastante rápido. Seguimos con la rutina de tres capítulos por día y como últimamente no son series muy largas, pues en menos de diez días ya están terminadas.
Seguimos en el nivel 5.
Esta vez hemos visto y escuchado la historia de Aladdin and his wonderful lamp. Es un cuento bastante conocido y creo que eso ayuda también a facilitar la comprensión. Nos ha entretenido bastante, sin duda las series de aventuras son las que más nos gustan.
El enlace enterior lleva al capítulo 1 y desde ahí se puede acceder a todos los demás.

13 de junio de 2018

Crea tu ciudad inglesa

Una vez más salimos del libro de inglés para aprender vocabulario jugando.
Material: Una hoja cuadriculada, lápiz, regla, pegamento y dibujos de diferentes cosas que se pueden encontrar en una ciudad (cine, parada de autobús, estación de tren, supermercado, hospital, etc.).
Nuestros dibujos son recortes que vienen en el libro de inglés, pero se pueden conseguir fácilmente en internet, catálogos o revistas. 


La propuesta del libro es usar los dibujos para hacer preguntas sobre lo que hay o no en una supuesta ciudad, pero a mí se me ha ocurrido otra actividad con ellos.

Le propuse a B dibujar una ciudad como él quisiera. Dibujó la calle principal y a los lados cuadros en los que fue escribiendo los nombres de lo que representaban, él eligió la distribución.


La segunda parte de la actividad consiste en relacionar cada nombre con el dibujo que lo representa y pegarlo  en el cuadro correspondiente.
Repaso de palabras y aprendizaje de palabras nuevas de una manera diferente.


12 de junio de 2018

Un pequeño mundo


Comenzamos nuevo bloque de ciencias: un pequeño mundo.
Está dedicado a los pequeños animales (también algunas plantas) que viven en diferentes lugares como debajo de las hojas muertas, entre las casas en ruinas, en los estanques, etc.
Parece un tema bonito tal y como está planteado en nuestro libro base Découvre notre monde (además B ha vuelto a leer en francés).
La idea no es estudiar a fondo cada animal mencionado, que son muchísimos, sino leer cada capítulo, comentarlo, detenernos en algunas curiosidades o temas de interés y estudiar algunos ciclos de vida. También será interesante aprender la forma de vida de algunas comunidades como las hormigas y las abejas.



10 de junio de 2018

La cinta de Moëbius le hace pensar

Esto es lo que había hoy en una de las edubandejas:


Tenemos una tira de papel unida en círculo por los extremos y una cinta de Moëbius.
Además hay dos tiras de papel sueltas (cada una está formada por dos recortes unidos para que sean más largas y fáciles de manejar).

La cinta de Moëbius es una superficie que tiene una sola cara y un solo borde. Podési leer más sobre ella aquí, que es donde cogí la idea para esta actividad.

Lo primero que hizo B después de mirarlas bien fue intentar "poner derecha" la cinta de Moëbius porque estaba convencido de que se había torcido e intentaba enderezarla como fuese, hasta que vio que no podía.

Me gustó mucho ver sus reacciones al manipular las cintas y comparar una con otra. Fue de lo más interesante.

Le pregunté cuántas caras pensaba que tenía la cinta circular, dijo que dos.
Bien, para comprobarlo se puso a marcar con X una de las caras y así vio claramente que efectivamente había dos, una había quedado llena de X y la otra vacía.
Le pregunté lo mismo para la cinta de Moëbius y volvió a decir dos. Así es que se puso a comprobarlo.
Pero esta vez toda la cinta quedó llena de X, ninguna cara sin marcar. Esto le dejó descolocado. Seguía convencido de que tenía que haber dos caras y buscaba alguna parte que hubiera quedado sin marcar. Pero no la había.


A continuación hicimos lo mismo con los bordes.
Él dijo que ambas cintas tenían dos bordes y para comprobarlo le pedí que hiciera pequeños cortes a lo largo de uno de ellos, de tal forma que al final quedarían las cintas cortadas por un borde y por el otro no.
Eso fue lo que pasó con la cinta circular, pero la cinta de Moëbius quedó toda ella cortada.
De nuevo quedó sorprendido, pero ya empezó a hacer sus razonamientos y a darse cuenta de que las dos cintas eran muy diferentes.


Empezó a hacer preguntas: qué era aquello, por qué se llamaba así, de qué país era quien lo inventó...

La parte final fue darle las tiras de papel sin montar y pedirle que mirase bien las dos cintas e intentara montar otras iguales él solo.
Esto fue lo que hizo después de darse cuenta de que la cinta de Moëbius estaba girada por algún sitio:


Luego estuvimos mirando fotos en internet de arquitectura basada en la cinta de Moëbius y también algunas de las figuras imposibles de Escher inspiradas en ella. Os recomiendo buscarlas, fue muy interesante.


9 de junio de 2018

Ángulos con el billar


Este es el billar de B. Uno en tamaño mini que se pone sobre una mesa para jugar.
Antes de tenerlo, se pasó horas mirando vídeos de un tipo que hacía trucos imposibles. Entonces él quiso tener también un billar.
Lo pidió con tanta intensidad que se lo compramos, un regalo que le hizo muy feliz (aquí escribí sobre ello, junto con otras cosas que en algún momento le han apasionado).
Desde entonces tiene temporadas de más o menos uso, pero siempre está ahí, no se ha cansado de él.
A veces juega contra alguno de nosotros, primos o quien se apunte. Pero la mayoría de las veces lo que prefiere es ensayar trucos (así lo llama).
 
Sigue mirando vídeos y luego intenta reproducir lo que ha visto o inventar sus propios retos que consisten en lanzar la bola contra el borde para colarla por un hueco del borde opuesto o poner "obstáculos" y conseguir esquivarlos o incluso saltarlos.
Para eso prueba una y otra vez hasta que lo consigue. Se va fijando en cómo tiene que corregir su tirada golpeando de una manera o de otra. 
Esto es cálculo de ángulos, pensar si el ángulo de tiro tiene que ser más abierto o cerrado para conseguir lo que quiere. Así va probando y rectificando, un poco más, un poco menos, hasta que lo logra.
Las matemáticas están en todas partes, también en el billar.


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