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10 de noviembre de 2015

Lapbook de las tradiciones de Marruecos

En la asignatura de Ciencias Sociales hemos visto las tradiciones y lo importantes que son dentro de la cultura de un lugar.
Como actividad complementaria, mi hijo ha estado trabajando con algunas tradiciones de Marruecos. Las tradiciones de un país pueden ser muchísimas, no ha quedado más remedio que seleccionar.

Esta vez no hemos seguido el formato clásico del lapbook, abierto al centro, sino que lo hemos hecho tipo libro.
En la portada:
El dibujo alrededor del título nos recuerda los tradicionales azulejos marroquís en mosaico y los dibujos geométricos tan típicos en la decoración.
Una mano tatuada con henna en forma de solapa que se levanta y debajo mi niño ha escrito una breve explicación: la henna es un tinte natural que se extrae de las hojas de una planta; en las fiestas, las mujeres se hacen con ella tatuajes temporales en las manos (a veces también en los pies).
Un desplegable sobre la rosa damascena. Al abrirlo tenemos una foto dentro y explicaciones en las solapas: la rosa damascena crece en el árido valle de Kelaa M´Gouna, en Mayo se recolecta y en esos días se celebra la popular fiesta de las rosas, los pétalos de rosa se destilan para obtener el agua de rosas, tan buena para el cuidado de la piel (de paso ha aprendido qué es la destilación).



En el interior:
Una babucha (calzado tradicional) copiada a partir de una de las suyas.
Un desplegable sobre el aceite de argán. Tiene también una foto dentro y las explicaciones en las solapas: este aceite procede del árbol Argania Spinosa, único en el mundo, sólo crece en una zona de Marruecos; las mujeres muelen a mano las semillas de sus frutos para extraer el aceite de argán, que tiene muchísimos beneficios para la salud y el cuidado del cuerpo.
Una foto de los dátiles, al levantarla podemos leer lo que mi pequeño ha escrito sobre ellos: los comemos para romper el ayuno y también son típicos para acompañar algunas sopas.



No podía faltar una foto del cuscus. Hay muchos platos tradicionales en la cocina marroquí, pero quizá este sea el más conocido. En muchas casas es costumbre comerlo todos los viernes. Debajo de la foto hemos pegado un sobre que contiene tarjetas de palabras con sus ingredientes más típicos.
Una solapa con una tetera. Al abrirla podemos leer que Marruecos es uno de los países del mundo donde más té verde se consume, con todos los beneficios que tiene para la salud.
La foto de un aguador: con su ropa tradicional recorre las calles (aunque en la actualidad se están reduciendo a un reclamo turístico) con un odre colgado en la espalda donde lleva agua fresquita que vende y ofrece en uno de los vasos metálicos que lleva en el pecho.
Y el dibujo de un tajine. El tajine es un recipiente de barro con forma de campana (por extensión llamamos tajine a todos los platos que se cocinan en él) con el que se cocina a fuego bajo y las comidas salen con un sabor exquisisto debido a ese esquema que he dibujado con flechas: el vapor asciende hasta la parte superior del tajine, que está un poco más fría que abajo, y vuelve a caer sobre la comida en forma de gotas (nos recuerda mucho al ciclo de la lluvia).




17 comentarios:

  1. Precioso y he aprendido muchísimo. Me encantaba el cuscus, hace años que no he comido y ahora me apetece un montón...

    Besos

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    1. Nosotros también hemos repasado y aprendido algunas cosas. ¿Sabes qué me llama la atención? Los excepcionales productos naturales que hay aquí para el cuidado del cuerpo y cómo esa tradición de usarlos se está perdiendo un poco para pasar a las marcas más comerciales (y artificiales).
      Qué rico el cuscus, quizá te animes a hacerlo alguna vez en casa.
      Besos

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    2. No me atrevería a hacer un cuscus en mi casa, jajajaja, es como la paella, son platos que sólo puedo comer en restaurantes, o ya preparados...

      Lo que dices de lo productos naturales es cierto, en Ecuador por ejemplo donde viví un año en 1999 las chicas usan mucho el aloe vera, crece en el campo, cortan un trozo y así lo usan para el pelo, la cara, pues ahora casi todas mis amigas compran el aloe vera ya embotellado... mucho caro y seguramente menos eficaz...

      Me encanta tu blog.

      Besos

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    3. ¡Gracias!
      Yo no me refería ya tanto a que usen el mismo producto, pero envasado y comercializado. Sino que a veces ya ni lo usan pensando que todos esos potingues que salen en los anuncios de la tele seguro que son mejores, o al menos más modernos. Existe aquí una mentalidad que se está extendiendo mucho entre ciertas mujeres, que es el empeño de "occidentalizarse" pensando que ganan en modernidad, etc.
      Besitos

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    4. Pues sí, es triste... Sobre todo cuando los "nuevos" productos se venden con la etiqueta "ecológica" y nunca pueden ser tan naturales como los productos originales. No sé si me explico.

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  2. Muy chulo este lapbook. En el fondo lo echo un poco de menos hacerlos con los chicos jejeje.
    Nosotros comemos cuscus bastantes veces. Es una comida fácil de hacer y tienes muchas combinaciones posible. A los chicos les gusta mucho.
    Y lo del cuidado del cuerpo también es una cosa que me dijo mi cuñada cuando estuvo allí. A ella le gusta todo este tema de aceites naturales y jabones varios y dijo que se quedó encantada en Marruecos de tantas cosas que había.

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    1. Estamos enganchados a los lapbooks, jeje Si te sirve de consuelo, los tuyos quedan para inspiración de las demás.
      ¿Cómo hacéis el cucscús? ¿De la forma tradicional con la sémola al vapor o los que se venden semi-preparados? Estos últimos nunca los he probado, mi marido se niega, jeje
      Yo también me estoy aficionando a todo ese mundo de los cuidados naturales.

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    2. Siento decepcionarte Maribel, pero quizás de paso animo a la Isabelle. Hacemos el cuscus semi-preparado. Isabelle, es facilísimo, hasta yo lo puedo hacer!! Entonces puede todo el mundo.
      Mi marido hace salsas y sofritos y los congelamos. Luego yo hago el cuscus y lo junto con alguna salsa y está buenísimo y super fácil.
      Lo siento si había la idea del chup chup..... seguro que debe de estar mucho mejor..... pero como no lo conocemos....

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    3. Nosotros hacemos el cuscus en una perola grande que lleva encima un cacharro para cocinar al vapor (la cuscusera tradicional de Marruecos).
      Antiguamente la carne y la verdura se ponían a cocinarse en la perola de abajo y la sémola arriba se iba haciendo con el vapor que subía con todo el sabor de los otros ingredientes.
      Hoy poca gente lo hace ya así. Se suelen cocinar carne y verdura en la olla y la sémola se hace al vapor en una serie de pasos en los que hay que quitarla del fuego varias veces y deshacerla con las manos para que quede suelta, se deja reposar y se pone al fuego de nuevo, así tres veces. Calcula unas dos horas como poco para hacer esta comida.

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    4. Ahora más ganas tengo aún de cuscus, chicas!!!

      A ver si encuentro algo decente en el Carrefour de por aquí ;-)

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    5. Isabelle, ¿tú habías probado hace años el tradiconal, no? Si luego comes el semi-preparado pasa a contarme si el sabor es muy diferente o no. Que a veces viene muy bien, cuando vas fatal de tiempo, tener a mano algo que se cocine rápido.

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  3. El lapbook que has hecho de las tradiciones de Marruecos es precioso. Hace dos años en el cole de mis hijos hicieron unas jornadas con las tradiciones de Marruecos, decoraron todo el colegio, llevaron todo tipo de objetos y trajes típicos y durante un día entero pudimos degustar un montón de dulces y comidas típicas.¡Nunca lo olvidaré me encantó!
    Mi marido hace el cuscus a menudo. Tenemos un aparato de varias alturas para cocinar al vapor y también lo hace como dices tú poniéndolo arriba mientras cocina otra cosa debajo, en casa nos gusta mucho.

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  4. ¡Qué bueno lo del cole!
    A veces vemos en el telediario que en algunos países organizan ferias con productos de Marruecos y siempre pienso por qué en España no lo hacen también. Pero me alegra saber que a nivel particular se hace.
    ¿Cocináis en casa el cuscus marroquí o vuestras adaptaciones?

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    1. Mi marido lo cocina sólo como acompañamiento, a veces le pone pasas o nueces. En alguna ocasión ha experimentado con alguna receta pero luego los niños apenas comen, así que va a lo seguro. Pero lo hace muchas veces para acompañar otros platos.

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    2. Es que te cuento que el cuscus nos gusta mucho en casa, pero la verdad es que eso de comerlo todos lo viernes (porque mi suegra nos suele invitar) a veces me cansa por la rutina y alguna vez me gustaría comerlo de otra forma. Pero imagínate, mi marido es un "purista" para esto, jeje

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  5. Me encantan estas cosas que dan la posibilidad al niño de conocer culturas y en eso me ha tocado y bastante. Marruecos para mí, es un país lejano,quiero decir, no lo conozco suficiente,lo más que conozco o por lo menos a mí me suena es Túnez , es un destino pendiente aún. De todas maneras soy una enamorada de las especies y me chiflan los buenos olores de esas cremas y jabones fabricados artesanalmente. En la universidad hay jornadas trimestrales dedicadas a culturas de otros países con venta de productos típicos realizados por ONGs y suele haber de Marruecos.

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    1. Pues si tienes ocasión de probar alguno de esos productos ya me dirás qué te ha parecido.
      Con Marruecos, supongo que con todo el norte de África, compartimos historia y costumbres, más de las que podemos suponer. Además de tantas palabras de origen árabe, cultura, monumentos.
      Más adelante sería una buena idea investigar sobre los lazos entre España y Marruecos, cuando mi hijo sea más mayor y capaz de comprender las enseñanzas que puede aportar.

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