7 de marzo de 2019

Climas y ecosistemas


Hace meses que comenzamos el bloque de ciencias Un pequeño mundo y con el que hemos estado bastante más tiempo de lo previsto, pero que hemos disfrutado y profundizado mucho.
El libro Découvre notre monde (que ya he mencionado en varias entradas y es una de mis mejores compras) nos sirve de guía sobre los diferentes temas de ciencias. En él hacemos lecturas generales (en francés) que completamos con otros libros, vídeos, experimentos, imprimibles... o lo que surja.

Ya terminado el bloque anterior, comenzamos uno nuevo: Climas y ecosistemas del mundo.
No pretendo que B memorice datos, simplemente que conozca las diferentes zonas y sus diferencias.
En estas lecciones de ciencia sí que hay escritura o toma de apuntes en forma de pequeños resúmenes de las cosas más generales o recogida de datos para completar alguna parte de un lapbook. De esta manera va llenando su cuaderno titulado "Descubro nuestro mundo", que empezó hace ya más de un año.

Partimos de un libro de consulta sobre La Tierra y, de nuevo, un par de libros de Eleonora Barsotti: Preguntas y Respuestas de Ciencia y Naturaleza y Naturaleza y Ecología.


6 de marzo de 2019

Japón


Ayer escribí sobre los cambios a partir de ahora en la manera de conocer los países, básicamente a partir de lecturas y profundizando en aquello que más le interese a B. Pero, sobretodo, leer y hablar sobre ello.
Estamos ahora con Japón y he buscado todo lo que tenemos sobre este país. Han salido mapas, una ficha con datos sobre el país y varios libros.


Tener un mapa al lado me parece muy importante para ir localizando los lugares de los que hablamos y también relacionar el país con su entorno. Saber dónde está cada país y qué tiene cerca nos ayuda a entender muchas de las cosas que pasaron en la historia y las que pasan actualmente.


Los libros de Eleonora Barsotti son geniales para estas lecturas. Son sencillos, claros y con bonitas ilustraciones.
Estamos usando Pueblos del Mundo y Preguntas y Respuestas sobre Historia (aquí podéis verlos).


Al libro Découvre notre monde le estamos sacando mucho partido para diferentes proyectos. Trae una parte de viajes y exploraciones del mundo que nos va a ser muy útil también.


Y, por último, tenemos el libro de Gombrich, Breve Historia del Mundo, que dejamos aparcado hace un tiempo porque a B se le empezó a hacer pesado. Pero creo que ahora está preparado para darle otra oportunidad.
Buscaremos los capítulos relacionados con el país que estudiemos en cada momento.

Estos son los vídeos que queremos ver el próximo día:
La cultura japonesa
Los Guerreros Samuráis
¿Quiénes fueron los Shogunes?

Las banderas y las capitales son datos que a mi hijo le gustan especialmente, así es que ha comenzado una libreta donde va pegando o dibujando la bandera del país que esté viendo y anotando al lado nombre del país, capital y continente en el que está. A no ser que a él le apetezca otra cosa más adelante, esos son los únicos datos que va a recoger por escrito.



5 de marzo de 2019

Lecturas... y volver a la secillez


Desde que empezó el año he modificado la forma de enfocar el aprendizaje en casi todos los sentidos, intentando simplificar todo al máximo porque veo que la sencillez proporciona aprendizajes mucho más duraderos al centrarnos en las cuestiones importantes y no perdernos entre montones de materiales y datos que no importan mucho.

En matemáticas llevamos semanas repasando conceptos de los últimos dos años, viendo lo que se retuvo realmente y lo que se olvidó o no llegó a retenerse. Las actividades son sencillas y eso las convierte en atractivas porque B no las ve como algo complicado, inalcanzable o que requiere mucho esfuerzo.
Resuelve casi todo con cálculo mental y eso le da una gran satisfacción, se siente bien. Trabajamos mucho en resolver problemas, entender las situaciones concretas que nos plantean y pensar en posibles soluciones (que no siempre tienen que ser las esperadas, lo importante es el razonamiento que hay detrás).

En gramática hemos comenzado desde lo básico otra vez, pero con un enfoque muy manipulativo (aquí lo conté) y parece que todo lo va comprendiendo con mucha facilidad. Es curioso ver como ciertos contenidos se aprenden con dificultad en un momento dado y algunos años después todo se va comprendiendo de una manera más ágil. Esto me hace pensar en esperar para muchas cosas y no tener tanta prisa.

El resto de actividades no se dividen tanto en materias separadas, más bien son proyectos que engloban cuestiones muy diversas.
Nos va muy bien dedicar un día a cada uno en vez de hacer muchas cosas diferentes en un mismo día. Según B va creciendo, algunas cosas cambian y resultan mejor de otra forma.

Dentro de lo que habíamos llamado "Mi viaje por el mundo" (conocimiento de países) me paré a pensar en lo absurdo de una parte de las cosas que estábamos haciendo.
Creo que el aprendizaje de algo surge por dos motivos posibles: me interesa saberlo o necesito saberlo.
B rellenaba viñetas con datos como número de habitantes, superficie del país, cosas interesantes que se pueden hacer... Y cuando llevaba dos países "recorridos" yo me pregunté para qué necesitaba saber esas cosas (que realmente no las estaba aprendiendo, sino que sólo copiaba).
¿Era un interés personal suyo? De ser así me parece perfecto, pero no era el caso.
¿Lo necesitaba para algo? No. Si alguna vez surge viajar a esos lugares ya miraremos entonces todo lo que queramos saber.
¿Es útil dejar esas cosas anotadas? Otra vez no, porque en caso de necesidad se consultan rápidamente en un libro o internet.

Cuando B ha preguntado por un país o ciudad, hemos buscado todo lo que él quería saber.

¿Qué hacemos ahora?
He recopilado todos los libros que tenemos en casa sobre viajes, historias de lugares, mapas, curiosidades de los países.... Y simplemente leemos.
Recostados en el sofá, muy pegados porque el contacto físico es importante, compartimos momentos de lectura. B localiza en los mapas los lugares sobre los que lee, nos detenemos si quiere profundizar en algo, paramos, comentamos... o pasamos de largo si no hay interés. Podemos tocar temas muy diferentes si hay relación y una cosa lleva a la otra. Podemos buscar libros nuevos si él quiere ampliar información. Si no quiere, nos quedamos con los libros de casa.
Y curiosamente, al ponerme a buscar y sacar lecturas, he visto que tenemos mucho, que no hace falta estar comprando sin sentido y que es más útil sacar provecho a lo que ya tenemos. Y resulta que tenemos material de lo más interesante.


4 de marzo de 2019

Aprendiendo de lo que tiene cerca

Aprendemos en los libros y documentales sobre cosas, lugares y animales que quedan muy lejos de nosotros. Y está bien.
Pero lo que hay a nuestro lado nos brinda oportunidades de aprender en primera persona, estando allí y mirando con nuestros ojos.
Lo que hoy quiero proponer es aprovechar todos los recursos que tenemos cerca y que, con poco que pensemos, seguro que son muchos.

El domingo B salió con su padre, subieron a la zona alta del pueblo donde vivimos, ya en el campo. Allí hay instalados generadores de energía eólica (conocidos como molinos de viento, aunque ya no muelen nada) que vemos continuamente como parte del paisaje.
B tuvo la oportunidad de estar justo al lado y comprobar su enorme tamaño. Fue una buena ocasión para aprender cómo funcionan y de qué manera producen energía eléctrica.

Desde esa parte tan alta había una visión muy completa del entorno.
A un lado, los restos del castillo. Otra oportunidad para conocer un poco de nuestra historia, por qué habrían construído justo ahí el castillo, qué pasaba en España en aquella época, quiénes lo construyeron y que pasó con ellos...
Por el otro lado se podía ver dónde estaba originalmente el pueblo y, nuevamente, otra charla explicando que todo se había trasladado de lugar unos cuantos kilómetros.

Yo esperaba en casa y B volvió muy ilusionado, contando todo lo que había visto y aprendido sin necesidad de ir muy lejos.

Seguro que hay más cosas: las plantas y animales propios de la zona, los tipos de cultivo, los nombres de las calles, los pueblos cercanos, los apellidos que se repiten tanto entre nuestros vecinos... Y tantas cosas.


3 de marzo de 2019

Primer experimento de disoluciones

Conté hace poco que mi hijo había pedido aprender química.

Hemos hecho la primera lectura y experimento que nos proponen en el libro que seguimos, pero antes vimos un vídeo sobre la composición química del agua y sus propiedades (aquí).

Para este experimento necesitamos 10 vasos (mejor que sean transparentes para poder ver bien lo que ocurre), agua, vinagre, azúcar, sal, aceite, alcohol y arena.
Se trata de llenar hasta la mitad cinco vasos con agua y otros cinco con vinagre. En cada vaso de agua ponemos un poco de sal, azúcar, alcohol, aceite y arena. Hacemos lo mismo con los vasos de vinagre.
Mezclamos bien y observamos.
Yo le pedí primero a B que hiciera sus hipótesis para luego comprobar en cuáles había acertado o no y pensar por qué.
Después, con los datos reales, completó una tabla de SÍ o NO.

Lo bueno de esta propuesta es que en libro no nos dicen lo que se supone que va a pasar, así podemos centrarnos en nuestras observaciones reales y no intentar reproducir un resultado u otro.

No encontramos ninguna difrenencia entre el agua y el vinagre, en ambos casos se diluyeron el alcohol, el azúcar y la sal y el resto de sustancias no.
Lo que sí vimos es que el alcohol se disuelve inmediatamente, en cambio hay que remover mucho el azúcar y la sal, incluso dejarlo reposar unos minutos hasta la disolución completa.
También nos llamó la atención que en la mezcla de vinagre y arena salían burbujas, esto hizo pensar a B y lanzar nuevas hipótesis y posibles explicaciones.

Algunas imágenes que nos parecieron interesantes:

Agua y aceite

Vinagre y aceite

Agua y arena

Vinagre y arena



2 de marzo de 2019

Sid the science kid


Después de la euforia de los primeros días con los vídeos de Nat Geo Kids, el interés fue cayendo y finalmente tuvimos que buscar serie nueva.
Encontramos a Sid en inglés y B se puso muy contento porque ya conocía la serie en árabe de cuando era más pequeño. La ha estado siguiendo con mucho interés y, como novedad, no hemos puesto subtítulos (hasta ahora poníamos subtítulos en inglés a los vídeos).

Sid the science kid es una serie por capítulos en la que vemos el día a día en un aula con sólo cuatro niños y cómo aprenden diferentes cosas experimentando y observando.
Aunque los niños de la historia son más pequeños que el mío, no es un obstáculo para considerarlos también vídeos educativos sobre ciencia e incluso podemos sacar ideas para actividades en casa.


1 de marzo de 2019

Razonamiento matemático y vida real


¿Las matemáticas son una ciencia exacta?

Creo que casi todas estamos de acuerdo en que, en matemáticas, se puede llegar al mismo resultado de diferentes formas. ¿Pero es posible que haya también resultados diferentes igual de válidos?
Esto parece más difícil de aceptar porque tenemos la idea de que las matemáticas son una ciencia excata y un lenguaje universal que no está influido por circunstancias personales ni de otro tipo.

Mi hijo se encontró con este problema el otro día:
Tienes 10 jerseys, 6 chaquetas, 3 abrigos y 10 camisetas para colocar en el armario. Hay 12 perchas y el resto de la ropa tiene que ir doblada en los cajones. ¿Cuántas prendas irán en los cajones?
Me extrañó ver que se quedaba pensando demasiado tiempo porque el problema es sencillo para su nivel y yo no entendía por qué no veía que tenía que sumar 10+6+3+10 y después restar 12.
Le pregunté y me sorprendió su razonamiento y su manera personal de enfocar este ejercicio.

Él ya intuía que había algo que no cuadraba entre lo que se esperaba que hiciera y lo que él realmente quería hacer. Entendió que tenía que usar todas las perchas y fue esto lo que le descolocó. 
¿Por qué?
Porque en nuestra casa las chaquetas y los abrigos se cuelgan en perchas y los jerseys y camisetas se guardan en cajones. Da igual cuántas perchas libres haya. Nosotros nunca colgamos una camiseta y nunca guardamos un abrigo en un cajón, incluso aunque no hubiera bastantes perchas porque siempre se pueden colgar dos prendas juntas.

Su respuesta al problema fue que 20 prendas van a los cajones (todas las camisetas y jerseys).
Claro, en un examen escolar esto es un cero y se da la respuesta como incorrecta y, seguramente, sin opción a explicar por qué contestó así. Sin embargo, a mí me parece un razonamiento muy lógico.
Y esto demuestra que las matemáticas de la vida real no son tan excatas y pueden cambiar de una persona a otra.


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