31 de mayo de 2021

Responsabilizándose de su tiempo

 
Llevo algunos años intentando hacer malabares para que me cuadren las horas, para que cada rato esté bien aprovechado y me llegue el tiempo para todo lo que tengo que hacer.

Soy más productiva por las mañanas y las actividades de aprendizaje también las hacemos, básicamente, por las mañanas. Por lo que la primera parte del día la vivo "sin parar" y muchas veces agobiada pensando en las tareas de mi casa que me quedan por hacer y cómo conseguir llegar a todo sin dejar de estar presente para mi hijo porque, aunque hay tareas que hace solo, son muchas las cosas que hacemos juntos.

A veces he pretendido arrastrarle a él a seguir mi ritmo frenético para que a mí me dé tiempo a hacer todo lo programado en mi cabeza para ese día.
Pero B es un niño calmado, de esos que parece que nunca tienen prisa, con sus distracciones y esos momentos de "estar en las nubes".

Son dos polos opuestos: yo y mis prisas - él y su exagerada calma.

He decidio que se responsabilice del uso de su tiempo (llevamos varias semanas así).

Si quiere que todo se haga por la mañana para tener la tarde libre, hay que levantarse un poco pronto y aprovechar bien el tiempo.
Si prefiere quedarse un rato más en la cama y luego "revolotear" en mil cosas sin centrarse en su trabajo del día, entonces habrá actividades que quedarán pendientes para la tarde. No pasa nada, pero tendrá menos tiempo libre después.

También mis horas disponibles para él son limitadas porque yo tengo que ocuparme de mi casa y otros asuntos. Por lo que, a partir de ciertas horas, yo no puedo sentarme con él. Si me necesita tiene que esperar.

De esta forma está aprendiendo a gestionar su tiempo, sabiendo que tiene libertad para organizarse y decidir cuánto tarda en completar sus actividades, pero sabiendo también que esa decisión tiene unos resultados: si quiero terminar pronto para tener mucho tiempo libre, tengo que despertar un poco pronto y no tardar demasiado en mis tareas; si quiero quedarme en la cama y luego tomarme todo el tiempo del mundo para las tareas, entonces no terminaré hasta la tarde y mi tiempo libre será mucho menor.

Y teniendo en cuenta que la mayoría de los temas sobre los que trabaja han sido elegidos por él, esto le "obliga" a ser más consecuente con sus actividades y su tiempo.

Es una manera de madurar y hacerse responsable.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por tu comentario!

PDF