Creando juegos a partir de material que ya teníamos en casa.
Estos tableros los usamos para repasar las multiplicaciones.
Ya conté en
esta entrada que mi hijo no ha memorizado las tablas de multiplicar, por eso en el juego de los peces que voy a enseñar se incluyen, por si hace falta, las fichas de control con las soluciones.
Para quienes tengan dudas, os diré que trabajar mucho con las multiplicaciones (me refiero a juegos y actividades variadas) propicia que se vayan reteniendo.
Los tableros de juego los imprimí desde
aquí.
Cada uno de ellos, sueltos, los usamos para trabajar la tabla elegida, que él va resolviendo con cálculo mental o alguno de los truquitos que conté y colocando esos monstruítos en el número que sea. Suele hacer un teatro con ellos mientras los hace saltar de un círculo a otro.
Encontré hace unos días una actividad de sumar que yo he adaptado a las multiplicaciones usando sólo los peces (que se pueden imprimir desde
aquí) y escribiendo por detrás las diferentes multiplicaciones con rotulador clarito para que no se transparente y no haya algún listo que elija los peces más fáciles...
Sólo he escrito una multiplicación por cada pareja para obligarnos a usar la propiedad conmutativa. Por ejemplo, sólo 2x7 (7x2, no).
Para jugar a pescar necesitamos los tableros (puede ser uno, varios o todos), los peces correspondientes según los tableros que vayamos a usar, las tarjetas con las soluciones de cada tabla, lápiz y papel.
En nuestra forma de jugar no es imprescindible haber memorizado las tablas, por eso no hay límite de tiempo para responder ni competición de velocidad entre los jugadores.
Se colocan los peces sobre la mesa, con el dibujo del pez hacia arriba, y por turnos se pesca un pez. Vemos qué multiplicación nos ha salido y resolvemos, cada uno como pueda.
Si es un resultado que ya nos sabemos, perfecto. Si no lo sabemos, lo calculamos de cabeza. Si nos atascamos y no sale, usamos las anotaciones que necesitemos en el papel. Y si no damos con ello y vemos que se avecina algún enfado... recurrimos a las tarjetas de soluciones.
Es importante que animemos a los niños a usar el cálculo mental con preferencia o las cuentas sobre papel. Mirar la solución es sólo para cuando no queda más remedio.
Cada pez lo vamos colocando sobre su número y pasamos el turno al compañero.
¿Os gusta esta pesca?
Si jugáis, pasad luego a contarnos cómo lo habéis hecho. Seguro que se pueden hacer muchas variaciones.