25 de noviembre de 2017

Matemáticas 9 años


Seguimos un método parecido al de otros años en matemáticas.
Partimos de un libro base que me permite ver el temario que le correspondería por curso/edad (en matemáticas y lengua me gusta tenerlo en cuenta) y que incluye las actividades correspondientes para cada tema.
En esta ocasión he elegido Matemáticas 4º de Santillana, que se puede descargar gratis aquí.

Del libro voy imprimiendo páginas de ejercicios y otros se pueden hacer en un cuaderno mirando el libro en la pantalla.
Cada vez que comenzamos una cuestión nueva, las explicaciones vienen por mi parte y vamos completando con otras actividades que faciliten la comprensión.

Usamos algunas veces estos libros que me traje de Bélgica:

El contenido es muy parecido en cuanto a temas y como los tengo en papel pues a veces resuelve algunos de ellos y me ahorro imprimir (y de paso practica francés). Aunque no se me ocurre que los haga completos porque son bastante rollo, la verdad, demasiado repetitivos y con cálculos y cálculos sin parar. Pero viene bien para cosas puntuales.


Y siguiendo en nuestra línea, todo esto se acompaña de juegos, imprimibles (míos o encontrados en internet), regletas, actividades prácticas y todo tipo de cosas interesantes, divertidas y educativas (como cuando vamos a comprar la fruta y B se entretiene pesando naranjas en la balanza de la tienda).






24 de noviembre de 2017

¿Y yo cómo me organizo?


Las hojas con el plan del año y los planes por meses que comenté en la entrada anterior no son para mi hijo, son para mí. Me sirven para organizarme y orientarme sobre el tipo de actividades para preparar y al mismo tiempo me dan la seguridad de que está tocando todas las materias que yo creo importantes.
Pata poder hacer esto yo tengo que seguir un método de trabajo y de orden del material disponible.

Hace años cometí el error de almacenar demasiadas actividades para el futuro. Las cosas chulas que iba viendo en otros sitios las guardaba para más adelante y llegué a juntar demasiadas cosas, la mayoría de ellas quedaban sin hacer (menos mal, hubiera saturado a mi hijo..).
Ahora busco cosas muy concretas a corto plazo, cosas que sé seguro que nos vendrán bien en poco tiempo. Muy especial tiene que ser algo para guardarlo "por si acaso".

Sigo una guía para algunas materias y esto me permite saber qué temas vamos a tocar.
Por ejemplo, ahora estamos viendo la formación de las montañas. Lo primero que hago es leer el "tema base" (un par de hojas) y pensar cómo se puede profundizar más, con qué cosas está relacionado, qué actividades interesantes pueden surgir a partir de él... Todo esto lo voy anotando en algún cuaderno viejo porque son cosas llenas de tachones y remiendos que acabarán después en la basura.
Una vez que hay bastantes ideas recogidas, busco primero en las cosas que tenemos en casa si hay algo que nos sirva (libros, juegos, etc) y después ya paso a la búsqueda de material e ideas en internet (audiovisuales, imprimibles, libros para descargar, ideas de otros blogs, etc.).

Todas las cosas que voy descargando (algunas para imprimir y otras para ver en pantalla) las guardo en mi ordenador clasificadas por materias porque así las localizo luego mejor.
Cuando ya no las necesito, las borro. Almaceno lo menos posible.

Procuro guardar en Favoritos los lugares de donde saco el material para después enlazarlo con su autor si lo publico en el blog. Creo que es lo correcto.
Luego lo borro porque ya puedo buscarlo en mis entradas antiguas si alguna vez lo necesito.

Y por último, tengo la libreta de la foto para anotar tareas pendientes.
Soy más de libretas que de agendas.
Y vosotras ¿cómo organizáis el material y las actividades en casa?





23 de noviembre de 2017

Comienzo el archivo del aprendizaje en casa


Nunca había pensado en llevar un registro de nuestro aprendizaje en casa hasta que leí esta entrada de Paloma.
Llevo varios años escribiendo en dos blogs y para mí eso era suficiente. Aunque es cierto que no todo lo escribo en el blog, sólo aquellas cosas que pueden servir de ayuda o inspiración a los demás, información útil o cosas especiales para nosotros que no queremos que se pierdan en el olvido y nos gustará mirar dentro de un tiempo. Pero cada día pasan cosas y hacemos cosas que no quedan registradas en ninguna parte.
Sí tengo guardados los trabajos de mi hijo en estos años: libros, cuadernos, manualidades, lapbooks... pero ahora veo que es interesante ir más allá.

Para saber cómo iba a hacerlo leí varios artículos y al final pensé en mi manera personal de ponerlo en marcha. Algo cómodo, que no se convierta en algo que me agobie, que sea personal y nuestro (eso es esencial) y al mismo tiempo sirva por si alguna vez hay que "enseñárselo a alguien".
Estas fueron mis referencias:

Esto es lo que incluye (de momento, porque con el tiempo se pueden poner, quitar o cambiar cosas):

En la portada, que se ve en la foto de arriba, ya indico que ese bloque de contenido ocupará el final de este año y todo el próximo, total para lo poco que queda...

Lo primero que he puesto es nuestro plan para el año. Ya lo tenía redactado para l'enseignement a domicile, sólo he tenido que adaptarlo un poco. Esto es flexible y orientativo porque sobre la marcha pueden cambiar cosas, pero es fundamental para organizar todo. Es sólo una página con objetivos generales y material necesario.

Cada mes comienza con una página de planes del mes, lo mismo que antes pero más concreto y detallado y que voy haciendo en su momento, no a largo plazo. Esto me resulta muy útil para elegir las actividades que voy a proponer.

Incluyo una lista de vídeos vistos cada mes (los usamos mucho para apoyar el contenido de los libros).

Las actividades de cada día, en plan educajas, las escribo en una hoja de cuaderno como si fuera una agenda porque me resulta más cómodo que usar post-it. Estas hojas también van en el archivo para que se vea el trabajo programado de cada mes.

He comenzado un diario sobre el aprendizaje de mi hijo porque hay muchas cosas que no van al blog, cosas personales, impresiones mías, sus procesos... hay mucho aprendizaje que no queda plasmado si no es de esta forma. Son registros semanales (me va mejor que por días) y los archivo también.

Entradas del blog, no todas, sólo las que me parezca que tiene sentido incluirlas. Para imprimirlas he añadido este botón al diseño del blog que me permite verlas en pdf y así no salen los laterales del blog, sólo las entradas. Incluso puedo quitar imágenes o modificar el texto. Si queréis ver cómo queda podéis entrar en una entrada concreta del blog y está al final.

Los trabajos escritos de B que van en fichas u hojas sueltas. Otra parte de su trabajo está en cuadernos.

Y creo que no me dejo nada. Se puden poner más cosas (registro de libros, salidas, etc), se pueden poner menos cosas.
Se aceptan ideas y sugerencias.





 

22 de noviembre de 2017

Etapa nueva, vida nueva


En una de las entradas anteriores, cuando todavía estábamos en Bélgica, comenté que se avecinaban cambios para nosotros.
Pues ya están hechos los cambios.
Por circunstancias personales ya no vivimos en Bruselas. Hemos vuelto. El paso de nuestro niño por l'enseignement a domicile fue breve. De nuevo vamos por libre. 

Desde hace unos días estoy dándole forma otra vez al apredizaje en nuestra casa y una de las cosas que me planteo es organizar el tiempo de una manera diferente. Me refiero al tiempo global.  Hasta ahora seguía un modelo bastante colegial, organizando las actividades de septiembre a julio y bajando el ritmo en el verano. ¿Por qué? Ahora no le veo mucho sentido.
Me parece más normal contar los años desde que empiezan de verdad ¿no?, nosotros seguimos dos calendarios diferentes, cualquiera nos vendría bien. O incluso comenzar los años coinciciendo con el cumpleaños de B, sería más coherente para él.

Bueno, espero actualizar el blog estos días. ¡Por fin tenemos internet en casa! Parece mentira que hayamos vivido siempre sin internet y ahora casi no podemos pasar sin ella. Pero es que a mí me facilita mucho las cosas en cuanto a información y material.
¿También os pasa a vosotras?


 


4 de noviembre de 2017

Bibliotecas

Una de las cosas que me gusta hacer cuando llegamos a un lugar donde vamos a pasar una temporada larga es sacar el carné de la biblioteca. 
Yo lo recomiendo incluso para niños que no les gusta leer porque es una gran fuente de recursos si hace falta material para temas concretos.
Si estamos en un país extranjero, puede ser una biblioteca local o la biblioteca española si es que hay Instituto Cervantes en esa ciudad.


No siempre es gratis, dependiendo de los casos puede tener un pequeño gasto de tramitación, como la de Bruxelles que nos ha costado 1 euro. Otras veces pueden tener una cuota anual, como la biblioteca española de Casablanca por la que creo recordar que pagamos unos 12 euros.

¿Tienen vuestros hijos también varios carnés de biblioteca?





2 de noviembre de 2017

Cómo vamos...

La falta de conexión a internet en casa es la culpable de tanto tiempo sin actualizar el blog. Y es que cuando unos trámites dependen de otros, hasta las cosas más sencillas se pueden volver muy complicadas.
Quedaron muchas cosas por compartir del verano, pero creo que ya no tiene mucho sentido escribir sobre actividades que hicimos hace tiempo y además he perdido bastantes fotos.
Seguimos en Bélgica, aunque no es definitivo. Se presentan grandes cambios otra vez, pero prefiero no adelantar acontecimientos. Si algo he aprendido es a no hacer planes a muy largo tiempo.

Decía que estamos en Bélgica, un país donde el homeschooling es legal y está regulado.
Se nos plantearon muchas dudas sobre si escolarizar o no a nuestro hijo.
Escolarizar justo cuando estábamos en un lugar donde enseñar en casa está permitido nos parecía una lástima. Pero pensábamos también si el colegio facilitaría las cosas a nuestro niño en el sentido de aprender el idioma más rápido e integrarse en una comunidad nueva sin caer en el riesgo del aislamiento.
Me ayudó mucho Marvan en aquellos días y quiero darle las gracias de nuevo desde aquí porque dedicó tiempo a contestar a mis preguntas, buscó información, habló con otras familias y me dio sus consejos y opiniones personales. Fue, sin duda, de gran ayuda.

Mis grandes miedos eran sobre el idioma. Me sentía muy insegura pensando en aprender en casa en un idioma que no es el nuestro, que manejamos pero que no dominamos a la perfección. Qué pasaría cuando tuviésemos una inspección o llegaran los primeros exámenes dentro de algunos años... ¿Habría mi hijo aprendido el suficiente francés escrito (hablando va muy avanzado) para pasar cada prueba? 

Finalmente le registramos en l'enseignement a domicile (la enseñanza en casa) de una manera muy fácil, incluso lo hicimos fuera de plazo, pero no hubo problemas porque  no hay límite de tiempo para las familias que llegan nuevas de otro país. Si alguien tiene interés, la información está aquí.
Sólo tuvimos que rellenar unas hojas con nuestros datos, el motivo por el que optábamos por el aprendizaje en casa (no es obligatorio decirlo) y los recursos con los que pensamos contar para hacerlo (vamos, que vean que tenemos un plan para el año y las cosas más o menos organizadas y pensadas, que no parezca que no sabemos cómo vamos a hacer las cosas...).
Lo entregamos en el mismo día y pensábamos que tendríamos que esperar a que alguien nos llamara para confirmarnos que estábamos aceptados. Pero nada de eso, la mujer que nos atendió nos dijo que podíamos empezar ya mismo, que entregar esos papeles ya implicaba estar dentro de la enseñanza en casa y que sólo si encontraban algo fuera de lo normal en nuestra solicitud se pondrían en contacto con nosotros, pero que era muy raro que eso ocurriera.
Ninguna alusión al tema del idioma. Y por el momento ningún inspector nos ha llamado para preguntar o concertar una visita. Nada de nada. Así es que aquí vamos, por libre, haciendo lo que nos parece y estudiando parte en francés y parte en español.


1 de julio de 2017

Pedir perdón no es suficiente

Los días avanzan sin muchas novedades para compartir en el blog (aunque sí a nivel personal).
La falta de conexión a internet hace que dediquemos el tiempo a otro tipo de cosas.

Las salidas al parque por las tardes se han convertido en una rutina que le está dando a B mucha soltura con el idioma y con sus destrezas físicas, además de otros aprendizajes, aprendizajes de la vida.

El otro día tuvimos un "percance" en el parque: un niño llorando porque alguien le había pegado, una niña delatora que señalaba a B como culpable, varios niños que aseguraban que él no había sido y una madre nerviosa y enfadada que buscaba al causante de las lágrimas de su hijo.
B confesó que había sido él, pero aseguraba que fue sin querer, un accidente, no lo había hecho a propósito... Pidió perdón.
Pero la madre, ofendida, me dijo que eso no bastaba, que pedir perdón no era suficiente.
Supongo que esperaba que yo le diese algún azote a mi hijo y como no lo hice se marchó de allí deseándonos que a mi hijo le ocurriese algo malo.

A pesar de todo puedo ponerme en el lugar de esa madre y reconocer ese sentimiento que tenemos tantas veces las personas cuando alguien nos hace daño. Desear que el otro sufra y llore aunque su dolor no disminuya ni un poquito el nuestro.
Puede que lo veamos como una forma de buscar justicia y creamos que así nuestro disgusto será más llevadero.

Mientras redacto mentalmente esta entrada una fila de coches circula lentamente camino del cementerio, acompañando a un hombre a su próximo destino en el fondo de la tierra.
Creo que pensamos demasiado poco en la muerte, a la que todos llegaremos. Si pensásemos más en ella cambiaría nuestra perspectiva sobre muchas cosas.



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