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22 de agosto de 2016

Objetivos para matemáticas y lengua y un gran objetivo general


Sigo pensando en voz alta y recogiendo todo por aquí para no olvidarlo.
Me gustaría que el planteamiento de las actividades para el próximo curso (3º de primaria) esté guiado por unos objetivos propios, más allá de los objetivos pensados por otros e incorporados al programa oficial.
Algo así como metas personalizadas que marquen el avance de mi hijo sin comparaciones con otros niños.

Para las materias de ciencias aun tenemos que ver los temas que vamos, o nos gustaría, trabajar este año. Para matemáticas y lengua ya sé lo que me gustaría tratar de conseguir, siempre juntos, trabajando en equipo, pero con él como protagonista de su aprendizaje.

Objetivos para matemáticas:
- Practicar mucho y avanzar con el cálculo mental.
- Comprender los enunciados de los problemas, tener clara cuál es la situación, lo que le piden y cómo resolverlo.
Hoy en día se puede sobrevivir sin saber alguna operación aritmética si tienes cerca una calculadora y sabes cómo usarla, pero me parece esencial (con calculadora o sin ella) saber entender los planteamientos, las cuestiones a resolver y cuándo hay que aplicar una u otra operación.

Objetivos para lengua:
- Comprensión y redacción.
Van unidas, entender y hacerse entender.
Saber expresar una idea, concepto o sentimiento. Entender lo que otros tratan de transmitirnos, resumir, sacar la idea principal.

Y un objetivo común más allá de la división por materias:
- Saber buscar información.
De lo que sea, de cualquier tema.
Saber buscar en internet, aprender a buscar un libro en una biblioteca, aprender a consultar un índice, saber encontrar una palabra en un diccionario...




21 de agosto de 2016

Cinco datos al día


Me ha hecho gracia esta foto.
Y aunque sí que existen tácticas para memorizar y recordar después con más facilidad, la verdad es que para memorizar datos lo que hay que hacer básicamente es repetirlos hasta retenerlos. 
Si además se comprenden, mucho mejor. Pero reconozcamos que hay listados de cosas que no están hechos para ser comprendidos...

Bueno, después de contar en varias entradas mis dilemas sobre la memorización de las tablas de multiplicar, finalmente vi que, al seguir un programa escolar, lo más práctico para mi niño era memorizar porque el próximo curso tendrá un examen final presencial y supongo que habrá límite de tiempo, no es plan de resolver multiplicaciones sumando un montón de veces el mismo número.

Como teníamos todo el verano por delante, pensé cómo hacerlo sin que fuese un agobio para él.
Y os lo cuento porque al final está siendo muy cómodo (ya casi lo tiene controlado) y por si alguien se anima a hacerlo así, sólo que sepáis que hace falta su tiempo.

La idea es cinco datos por día.
Comenzamos memorizando una tabla con las multipliucaciones del 1 al 5. Al principio yo recito y él repite, y después él sólo.
Se trata de recitar una sola vez, pero hacerlo varias veces al día, en momentos diferentes.
Esto nos puede llevar en total entre 10 y 15 minutos diarios. Poco más de un minuto cada vez.

Cuando esos cinco primeros datos están controlados (normalmente ese mismo día o al siguiente), pasamos a los otros cinco y hacemos lo mismo.
Cuando una tabla completa está memorizada dedicamos uno o dos días a seguir repasándola con el mismo método de recitarla en diferentes momentos del día.
Cuando dos o tres tablas están memorizadas, nos centramos en ellas varios días haciendo lo mismo, porque es fácil que haya olvidos o confusiones entre ellas.
Después seguimos con una tabla nueva.

Para quienes esperáis algún método novedoso que haga más divertida esta tarea, os diré que yo no he encontrado otra forma de memorizar las tablas más que esta: memorizar.
Incluso en métodos como el ABN, los niños memorizan las tablas.
Otra cosa es que hayáis decidido que vuestros hijos no aprendan nada memorizando... esto ya depende de cada familia.

Eso sí, la comprensión previa es fundamental, que los niños entiendan qué significa multiplicar, que hayan trabajado antes con material concreto y calculando ellos mismos las tablas que luego retendrán.
A todo lo memorizado hay que darle un sentido para que el esfuerzo que van a hacer se vea que sirve para algo. Hay juegos de mesa, aplicaciones de la tablet, juegos de ingenio... que se resuelven multiplicando y aquí ya sí que entra la diversión.
Además de situaciones de la vida diaria en las que necesitamos multiplicar.

Y ya que estoy con las matemáticas, contaros que el curso que va a comenzar seguiremos con un libro de texto como base, pero completando con muchas más actividades y materiales variados.
El curso pasado vi que en varios blogs recomendaban los cuadernillos de actividades del MEP en español, me parecen muy interesantes para completar por su contenido variado. Aunque a B le correspondería empezar con los Practice Book del Year 3, le voy a imprimir alguno de los últimos del Year 2 y que comience a hacer una hoja por día para habituarse un poco a volver a tener horarios y tareas asiganadas.






19 de agosto de 2016

Combinamos cajones y agenda


Estoy viendo en otros espacios que las familias ya están organizando horarios y materiales para las actividades después de las vacaciones. Yo también estoy en plena organización, aunque me quedan asuntos pendientes antes de cuadrarlo todo.
Hace poco conté (aquí) que estábamos listos para incorporar el sistema de educajas a nuestras actividades diarias. En este tiempo le he dado muchas vueltas porque había algunas cosas que no me terminaban de convencer, no de las educajas sino de la forma de encajarlas en mi manera de organizarme.
Además de que este año nos gustaría viajar más y las educajas no podemos llevarlas con nosotros.

Finalmente encontré la inspiración al leer dos artículos en Aprendizaje Divertido sobre su forma de utilizar las workboxes:

Entonces me pareció genial la idea de comenzar con una agenda para B (hasta ahora sólo tenía la mía). Un cuaderno normal que iremos a comprar juntos porque quiero que lo elija él.
Con esta agenda, Insha Allah, él empezará a asumir autonomía sobre la realización y el orden de sus actividades diarias.
Cada noche yo escribiré de manera detallada sus tareas para el día siguiente y el material que necesita para cada una y él simplemente irá tachando cada tarea finalizada.

¿Y las educajas?
Cada cajón y las bandejas adicionales que quiero añadir estarán dedicados a una materia e incluirán el material básico de trabajo, que puede ser un libro de texto, cuaderno, fichas de ejercicios, material de consulta o el lapbook con el que esté trabajando, por poner algunos ejemplos.
Si viene al caso, también habrá otro tipo de cosas que hagan falta para alguna tarea de ese día (un bote con monedas, reglas, puzzles, cinta métrica, un juego de mesa, etc.).

Seguramente, en su agenda habrá más tareas que cajones en el mueble porque algunas actividades serán del tipo "vamos a ver tal vídeo" o "salimos al campo para hacer fotos de algo". Estas eran las cosas que no terminaban de cuadrarme en la forma tradicional de usar las educajas: bandejas que a veces no tienen material sino una simple nota. Ya sé que esto no es un problema, pero a mí me gusta más de esta otra forma.
También hay materias que no trabajamos todos los días, otras sí.

Como siempre, probaremos y cambiaremos cuando haga falta.
Me quedo pendiente de contar con más detalle cómo usamos nuestras agendas, la suya y la mía.