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21 de enero de 2019

Cambios


Semanas atrás empecé a plantearme cambios en la organización de las actividades diarias.
Tenía la sensación de que a veces no aprovechábamos bien el tiempo, de que hacíamos muchas cosas pero con tiempo insuficiente para profundizar.
Para mi hijo es esencial no estar demasiado tiempo seguido haciendo la misma tarea, así evitamos distracciones (aquí escribí sobre ello). Entonces, la cuestión era combinar eso con la posibilidad de dedicar más tiempo a cada tema, sobretodo desde que hemos empezado a trabajar con varios proyectos a la vez.

Creo haber dado con la solución. Ya llevamos más de una semana trabajando así y parece que funciona.
Se trata de dedicar cada día a un tema o proyecto.

Hay dos materias, matemáticas e inglés, que se tocan diariamente (además del libro que esté leyendo en cada momento).
Y hay una hora de trabajo, como mínimo, para dedicar en profundidad a lo que toque. Repartido semanalmente así:
Día 1: Lengua / Gramática / Comprensión lectora / Escritura creativa... 
Día 2: Proyecto de ciencias (elegido por B entre alternativas que le propongo)
Día 3: Mi viaje por el mundo (geografía, historia, conocer lugares...)
Día 4: Proyecto elegido enteramente por B (estos proyectos pueden ser de temas muy variados)
Día 5: Islam / Árabe

De esta manera, las siete educajas anteriores quedan reducidas a cuatro: matemáticas, proyecto o tema que toque cada día, inglés y "otros".
Esta última educaja está dedicada a algo que necesitemos repasar, algo que no se pudo terminar en su momento, actividades que surgen sin haberlas planeado... si no hay nada de esto, nos dedicamos a responder las cuestiones pendientes en el cuaderno de preguntas.
El cuaderno de preguntas es una libreta donde anotamos todas las preguntas que le surgen a B y que no se pueden responder en el mismo momento (porque yo esté ocupada o porque no lo sé y hay que buscar información). Así, podemos dedicar un tiempo del día a leer, ver vídeos o lo que necesitemos sobre estas cuestiones.

Comentaba más arriba que es importante para mi hijo no estar mucho tiempo seguido haciendo la misma cosa (unos 20 minutos, 30 como mucho).
¿Cómo se combina esto con el hecho de dedicar más tiempo cada día a uno de los proyectos? Pues haciendo actividades variadas aunque todas estén relacionadas con el mismo tema: un rato de lectura, un poco de escritura, mirar un vídeo, rellenar un mapa, recortar y pegar, hacer un dibujo, hablar, anotar una lluvia de ideas para desarrollar después, un experimento, una manualidad...
De esta forma avanzamos más, comprobado.

Es importante analizar la organización de vez en cuando y hacer los cambios que se necesiten. Lo que nos funciona hoy puede que ya no lo haga mañana. No pasa nada.

Pero este no es el único cambio.

También he hecho modificaciones en la manera de registrar y llevar el archivo del homeschooling (leer aquí).
He suprimido la agenda semanal con las actividades programadas cada día (aunque mentalmente y en mis cuadernos de notas sí tengo una planificación de las cosas por hacer) y he suprimido también la plantilla de objetivos o planes para el mes.
En su lugar, he comenzado una especie de diario sobre el aprendizaje en casa.
Me parece más práctico y más realista anotar lo que realmente se ha hecho que lo que se quiere hacer. Además, si nos ponemos a pensar, cada día se hacen más cosas de las que en un principio estaban anotadas y es una forma de que todo eso no quede perdido.






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