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7 de abril de 2017

Los niños en la cocina


Cocinar es un ritual apasionante, una habilidad para toda la vida. Es algo que normalmente enseñamos a nuestros hijos cuando ya tienen unos años. Sin embargo, permitir que los niños entren en la cocina cuando son aún pequeños puede tener ventajas que nunca imaginarías, desde que les guste comer cosas como las verduras, hasta aprender a comer más sano o relacionarse mejor con los demás. El impacto es asombroso y, por otra parte, muy sencillo de conseguir.

Cocinar es algo más que alimentarse. Es un gesto de generosidad, incluso de amor, que se siente y se disfruta.
Involucrar a los niños y hacer que conozcan las recetas familiares que hemos heredado, permite compartir y conservar nuestra cultura y crear recuerdos muy intensos.

(Texto copiado del catálogo de Ikea 2016/2017)



6 comentarios:

  1. Mira que me gusta Ikea!! Pero cocinar no me gusta nadaaaa jajajaja.
    Espero haber pasado mi generosidad y mi amor a mis hijos de otra manera jajaja. En casa papa es el cocinero jejeje.

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  2. Seguro que sí, no te preocupes, jeje.
    Cocinar es un acto de amor porque es hacer algo para una misma y para otros. Aunque sólo si se hace con ganas, jeje. Hay muchas otras formas de transmitir amor.
    Aunque sí me parece importante considerar las recetas tradicionales como parte de la cultura de un lugar, incluso como tradiciones de cada familia, y transmitirlo a los hijos (si es que les interesa, claro)

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  3. Yo siempre he dicho que la comida no solo alimenta al cuerpo, también nutre nuestra alma. Al cocinar la energía del cocinero impregna el alimento, por eso es tan importante estar sereno y disfrutar en la cocina.

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    1. Vaya, no había pensado nunca en eso de transmitir energía cuando se cocina, pero tiene sentido. Supogo que transmitimos energía en todo lo que hacemos. Habría que tenerlo en cuenta en todo lo que hacemos para los demás.
      Un beso.

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  4. Qué bonito! Yo tengo un librito-archivo de recetas escrito a mano que voy aumentando con las que nos van gustando y las nuevas que vamos descubriendo. Tengo muchas de mis abuelas a las que ya no puedo preguntar pero cada vez que cocino alguna de ellas regreso al lugar, a los olores, escucho sus consejos y a veces hasta descubro alguna lágrima en mi mejilla evocando momentos. Me fascina cocinar aunque muchas de las recetas sé que no estarán como las que hacían ellas pero al menos se parecen algo en sabor. Jirafita desde muy peque estaba conmigo en la cocina y colabora en bastantes platos. Jirafín ahora también pasa mucho tiempo en la cocina conmigo, aunque de momento sólo muerde, chupa, toquetea...los utensilios de cocina pero para su edad algo es algo, je. No sabemos si también le gustará cocinar, él que elija. Lo que sí es seguro es que el libro que estoy escribiendo a mano es para ellos. Quizá en algún momento más adelante cuando tenga más tiempo, lo duplique ;-)

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    1. Pues será un precioso regalo para ellos porque además de mostrar cómo hacer cada plato, también van tradiciones familiares, momentos juntos, recuerdos especiales.... ¿Te imaginas un librito así acompañado de fotos o de notas en plan diario?
      Sería una joya.
      Espero que tus niños aprecien mucho ese gran detalle.
      Un beso.

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