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16 de mayo de 2016

Diferentes formas de medir el paso del tiempo


Este es el calendario que tenemos en casa ahora: un taco de hojas del que vamos quitando una cada día.
Atrás quedaron los meses para pegar los días con velcro que usaba con mi hijo cuando era más pequeño.
La foto es de hace casi un mes, el 19 de Abril del año 2016, siguiendo el calendario gregoriano. Era martes.
Al lado se puede ver que ese mismo día también era el 11 de Rajab del año 1437, en el calendario musulmán.
Y más abajo incluso hay otra fecha, donde se ve el número 6. Es un tipo de calendario agrícola, pero no puedo decir nada sobre él porque lo desconozco.

Nosotros usamos dos tipos de calendario en nuestra vida cotidiana.
Por motivos prácticos nos guiamos más por el gregoriano, pero el musulmán (o islámico, o hijri) marca los días importantes en nuestra religión. Y realmente es el que deberíamos usar. Lo que ocurre es que existe un consenso a nivel mundial para llegar a un acuerdo entre todos, supongo que para evitar confusiones.
Tenemos documentos oficiales emitidos en Marruecos donde aparecen las dos fechas.

El comienzo del calendario musulmán está marcado por la hijra (la emigración de los primeros musulmanes de La Meca, donde eran perseguidos, a Medina, la ciudad que les acogió), de eso hace ahora 1437 años.
Nuestro calendario tiene doce meses lunares: es la posición de la luna la que marca el inicio y el final de cada mes, que puede tener 29 o 30 días.
La observación de la luna nos permite medir el paso del tiempo a lo largo del mes.

En el calendario de casa también se pueden ver las horas de rezar de cada día en diferentes ciudades.
Tenemos cinco oraciones obligatorias cada día y su horario está determinado por la posición del sol.
La observación del sol nos permite medir el paso del tiempo a lo largo del día.

Todo esto que acabo de contar es lo que aprende mi hijo.
Hace muchos años no había relojes como los que conocemos ahora, ni había calendarios impresos para colocar en casa, ni aplicaciones del móvil con las horas de rezar.
Las personas observaban el cielo y sabían interpretar lo que veían. Con esas observaciones no sólo medían el tiempo, también organizaban muchas de sus labores y marcaban sus acontecimientos importantes.

También es interesante que los niños sepan que no sólo hay un calendario, que otras personas cuentan su tiempo de otra manera, que son otros sucesos los que marcaron su año 1.




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