NUESTRA EXPERIENCIA EDUCANDO Y APRENDIENDO EN FAMILIA

31 de diciembre de 2015

Escritura en árabe

Solemos empezar las mañanas viendo algún documental (o programa similar) mientras desayunamos.
Después, la mesa recogida y ya preparados, la primera actividad programada del día es escritura. B practica la escritura en árabe dos veces por semana, aunque voluntariamente siempre que quiere, tiene un cuaderno de hojas blancas en el que dibuja y escribe siempre que le apetece (que últimamente es con mucha frecuencia).

Encargué unos libros de escritura que luego me parecieron muy básicos para su edad. Pero como apenas había escrito en árabe en el verano, pensé que le irían bien para practicar y resuperar el hábito.


Ya ha terminado los dos y ahora sí le hemos comprado el libro que le corresponde por edad/curso. Mucho más completo y más adecuado a su nivel.




Nos ha costado cinco veces menos de lo que nos costó en España, por ejemplo, el librito de ejercicios de inglés (que es bastante más pequeño).
Aquí los precios de los libros de texto en árabe están protegidos y fijados para que valgan igual en todas partes y además muy asequibles.

27 de diciembre de 2015

Mi primer Larousse de la naturaleza


Este es un libro de la biblioteca que, sin duda, merecería estar en casa. 
Editado por Larousse, sus temas se dividen por paisajes o ecosistemas y dentro de cada uno de ellos encontramos un poco de teoría sobre diversas cuestiones de la naturaleza (muy fáciles de entender por los niños) y preciosas imágenes con sus correspondientes explicaciones sobre plantas y animales y sus nombres.
En la parte final hay unas bonitas láminas y en cada capítulo se proponen juegos de observación.


Hay familias en las que es una costumbre salir con frecuencia a observar la naturaleza.
Los niños elaboran diarios de campo. Con su cuaderno y a veces una lupa, tratan de encontrar nuevas especies en cada salida, que dibujan en sus diarios.
Para estas actividades es necesario contar con buenas guías que permitan identificar todo lo que se plasma en esos diarios.
Creo que este libro es una de esas buenas guías.


Lo sacamos de la biblioteca para usarlo en el estudio de las plantas, ya que varias de sus páginas contienen datos con los que ampliar información  y láminas que usaremos para ilustrar el trabajo de este tema.
Pero después nos ha servido para más porque para el proyecto de los animales vertebrados, que está a punto de terminar, ha sido estupendo poder aprender sobre diferentes especies.




22 de diciembre de 2015

Introduciendo el estudio de la Historia


Recomendaba Charlotte Mason que los niños entre 6 y 8 años comenzasen a hacer una línea del tiempo, colocando por orden cronológico acontecimientos a lo largo de una línea o cinta de papel en la pared, de la que podían colgar fichas con dibujos que ellos mismos hacían a partir de las lecturas de historia.
Aquí podéis ver una forma clásica de hacerlo.
Me gusta coger algunas ideas de esta pedagogía tan interesante para luego adaptarlas a nosotros.

Mirando en internet, he deducido que el estudio de la historia siguiendo un orden en el tiempo y unas etapas comienza en el último ciclo de primaria (si estoy equivocada, decídmelo). De ser así, me parece muy tarde ya que la prehistoria y primeras partes de la historia se parecen tanto a los cuentos de aventuras que tanto gustan a los niños, que creo que sería muy entretenido para ellos. Además de entender los cambios que ha habido en la forma de vida de las personas y saber situar ciertos acontecimientos en el tiempo.

Si nos limitásemos a nuestro programa oficial (que no lo hacemos, sino que ampliamos), en el tercer trimestre se tocan algunas cosas del pasado: castillos, restos romanos, algunos inventos, algunos personajes históricos... pero sin mencionar las etapas anteriores, como algo aislado.

Por todo esto, vamos a empezar nuestras primeras líneas del tiempo.
Y lo digo en plural porque quiero hacer dos diferentes.
No comenzaremos con la Creación del mundo, sino que será historia de la humanidad y empezaremos con la Creación del primer ser humano (el Profeta Adam, Adán, la paz sea con él).

Una primera línea, muy general, nos servirá para tener una base sobre la que situar los diferentes temas del programa.
La idea es usar hojas de colores tamaño cuartilla que uniré a modo de abanico para poder recoger o desplegar, ya que no las vamos a colgar en la pared. Procuraré que cada período comparta color para difrenciar visualmente porque no voy a añadir fechas, creo que en un niño pequeño no tiene mucho sentido porque lo que yo pretendo ahora es sólo que sepa entender que la historia es un continuo a través del cual han ido pasando diferentes cosas y que todo lo que estudiemos (inventos, literatura, profetas, máquinas, profesiones...) se puede situar en un punto.
Cada hoja estará dedicada a una etapa o un pueblo y yo escribiré sólo un par de frases con las ideas más básicas. Debajo irán los dibujos de mi hijo sobre lo que hayamos leído, él decidirá si quiere dibujar o prefiere pegar fotos.
Esto puede que nos ocupe sólo un rato a la semana y en este trimestre creo que estará terminada.

Para trabajar con ella tenemos varias páginas muy útiles sobre la historia de Europa en nuestro libro ¡Vamos a explorar Europa! y varios textos para descargar en Diverhistoria.

Después me gustaría empezar con la segunda línea.
El plan a partir de aquí es leer libros de historia para niños profundizando mucho más.
Lecturas cortas, no hay límite de tiempo ni prisas, siguiendo las diferentes etapas y el estudio de las civilizaciones antiguas según vaya llegando su turno.
Después de cada lectura, igualmente, mi peque ilustrará sus fichas con lo que hayamos leído cada día.
Sobre los libros que vamos a usar... en los blogs que sigo se recomiendan varios libros de historia, pero no quiero comprar a ciegas. Me gusta mirar bien los libros de historia porque a veces hay cosas que no me gusta nada como están contadas y otros acontecimientos que yo considero importantes en ocasiones ni se mencionan.
Seguramente usaré varios según los vayamos necesitando.

¿Y cómo organizaremos esta segunda línea? Pues la verdad es que aun no lo sé.
El método acordeón  no sé si será práctico con muchas hojas y en la pared no podemos... Se admiten sugerencias.



20 de diciembre de 2015

Tablas de multiplicar del 4 y del 5

Continuamos trabajando con las tablas de multiplicar.

Tabla de multiplicar del 4 dibujada uniendo puntos sobre la circunferencia (una estrella que reconoció enseguida porque es la misma que aparece en la bandera de Marruecos).


Y el patrón coloreado en la tabla del 100.


Tabla de multiplicar del 5 dibujada uniendo los puntos sobre la circunferencia. El resultado es una línea que será el eje de la simetría cuando terminemos con todas las que faltan, espero poder enseñarlo en su momento, Insha Allah.


Y en la cuadrícula del 100, esta vez si se animó a llegar coloreando el patrón hasta el final.


Las otras tablas de multiplicar con las que ya ha trabajado se pueden ver aquí:
Tabla del 2
Tabla del 1
Tablas del 10 y del 3


17 de diciembre de 2015

Ciencia Simple. Aire


Un libro sacado de la biblioteca que nos está gustando mucho.
Aire pertenece a la colección Ciencia Simple, de la editorial Edelvives. Sus autores son Maria y Mike Gordon.
Tiene 32 páginas.
Escrito de una forma sencilla, explica muy bien diferentes cuestiones relacionadas con el aire. Fácil de entender para los niños (y los adultos) y narrado de una forma que resulta muy agradable de leer.
Se acompaña de experimentos para hacer en casa o en el aula y que nos permiten comprobar que el aire ocupa lugar, que tiene peso, que el aire caliente asciende, etc.
Incluye también sugerencias para realizar actividades complementarias.

Lo saqué pensando en completar el tema de la atmósfera (que llegará pronto), pero luego me ha alegrado ver que nos va a servir para mucho más.

Ya hemos hecho uno de los experimentos propuestos: el aire ocupa lugar.
Introducimos una servilleta de papel en el fondo de un vaso de plástico (nosotros pusimos dos hojas de papel de cocina para que quedase bien encajado en el fondo y no se saliese al dar la vuelta al vaso).
Llenamos un cacharro grande de agua (barreño, ensaladera...) y metemos el vaso boca abajo, despacio, con la servilleta dentro.
Ya podemos comprobar que hay una especie de fuerza que empuja hacia afuera según vamos mentiendo el vaso en el agua. Lo empujamos hasta el fondo y lo podemos dejar ahí un instante, sujetándolo. Después lo sacamos despacio, con mucho cuidado de no inclinarlo, tiene que salir recto hacia arriba. Y...
¡La servilleta está seca!

Es el momento de explicar, de hacer variaciones en la actividad, de lanzar hipótesis y ver qué pasa si lo hago de tal forma...

Fuente

Cuando B era más pequeño hicimos un experimento muy chulo, también para comprobar que el aire ocupa lugar (podéis verlo aquí). Entonces no podía entender el por qué de lo que estaba ocurriendo, para él fue un juego con el que pasar un buen rato. Ahora sí lo ha comprendido.

Es maravilloso saber que hay cosas que existen aunque no podamos verlas.

14 de diciembre de 2015

La biblioteca del Instituto Cervantes


Nuestro niño ya tiene su carné de biblioteca.
Ya había escrito en otras ocasiones que al no tener bibliotecas cerca, teníamos que recurrir muy a menudo a libros on line.
A mí me encantan los libros físicos, los veo mucho más prácticos a la hora de consultar.

Si, como nosotros, vivís fuera de España y necesitáis disponer de libros en castellano, os recomiendo que miréis si en vuestra ciudad hay un Instituto Cervantes. Y si es así, disfrutad de su biblioteca.
En la información sobre este organismo se puede leer que promocionan la lengua española y las lenguas cooficiales, así es que es posible que haya libros también en los otros idiomas de España, pero esto no lo puedo asegurar.

Por una cuota anual (que nos sale a un poco menos de un euro al mes), mi peque tiene derecho a sacar cuatro libros (o cds, películas, etc.) cada vez que vamos.
La idea es sacar un par de libros de apoyo para lo que estemos estudiando en ese momento y otros dos de cuentos o novela infantil.

Hoy hemos vuelto a casa muy contentos, con el carné en el bolso y nuestros libros bajo el brazo.

8 de diciembre de 2015

Aprender vocabulario en inglés con recortables

El material que os enseño hoy viene en nuestro libro de inglés, pero se puede hacer fácilmente en casa; bien desde el ordenador (buscando imágenes en internet), o a mano para quien le guste dibujar.
Ya sabemos que aprender jugando es muy motivador. Y además se puede adaptar a otros idiomas.

Para practicar y aprender vocabulario sobre los animales.
Diseñamos una hoja de este tipo.


Hay cuadros de animales (dibujo y nombre) para recortar y un niño con una jaula.
Si no os gusta la jaula, se puede sustituir por una caja de regalo, por ejemplo, o lo que queráis. Incluso el dibujo del niño es opcional.
Lo importante es que por la parte posterior también esté la imagen de la jaula en el mismo sitio para que al doblarla por el medio se vea así:


Se puede jugar de muchas formas. Una posibilidad es meter dentro un animal y que los demás adivinen cuál es con preguntas sobre su color, lo que come, etc. O simplemente preguntar "qué animal es", abrir la jaula y responder. Pero siempre en inglés, o el idioma elegido.


Para practicar y aprender vocabulario sobre las prendas de vestir.
Diseñamos una lámina que lleve por delante el dibujo de un cuerpo y a los lados unos recuadros con los nombres de las prendas de vestir.


Por detrás, en el mismo lugar, tienen que estar los dibujos correspondientes a cada nombre (la siguiente foto es la misma hoja dada la vuelta).
Podéis ver que hay ropa de verano y de invierno (importante: el gorro tiene que estar al revés para que al doblarlo quede en su sitio).


Recortamos de forma que las prendas de vestir se puedan doblar hacia dentro por separado.





Detrás de cada solapa está el nombre de esa prenda, en inglés.


¿Jugamos?

5 de diciembre de 2015

Notebook, libro de anotaciones, cuaderno de apuntes...

Pronto terminarán estos días de descanso para mi hijo y comenzaremos con el segundo trimestre, para el que ya hay varios proyectos a la vista.
Estoy encantada con la forma de trabajar este curso, que además nos permite tener cierta flexibilidad para cambiar sobre la marcha lo que haga falta.

Estamos aun a medias con el proyecto de los animales vertebrados.
Por cada bloque temático, mi hijo estudia en su libro de texto y después hace actividades relacionadas. Todo lo aprendido lo va recogiendo en un lapbook.
Al pricipio, la idea era que cada grupo animal tuviese una zona del lapbook que incluyera, entre otras cosas, un mini-libro con las características de cada uno. Pero he decidio cambiarlo después de darme cuenta de que el aprovechamiento didáctico va a ser mayor si tiene a la vista toda esa información junta para poder hacer comparaciones. Por eso, ahora la parte central del lapbook va a ser un simple folio (sin sobres, ni solapas) con cinco cuadros en los que va escribiendo las características de cada grupo, al estar todo junto y a la vista, podrá encontrar con facilidad las semejanzas y diferencias entre grupos de animales.

Os cuento todo esto porque, a raíz de ese cambio en el lapbook y ese folio central, me he dado cuenta de que mi niño se involucra en la elaboración de los lapbooks y se emociona abriendo y cerrando cada cosa que hay dentro. Pero después, como material educativo para estudiar, ya no le llama tanto la atención eso de abrir sobrecitos o solapas y retiene mejor los conceptos cuando los tiene a la vista en hojas normales y lo único que tiene que hacer es mirar o leer.

Fuente

En esta entrada, Sylvia nos cuenta cómo su hijo fue dejando los lapbooks como método para plasmar sus proyectos y comenzó con el notebook.
Esta otra forma es la que quiero pobar con mi hijo, aunque quizá dependa mucho también del tema que se trabaje, si es más lúdico o más académico, por ejemplo, con más o menos contenido, etc.

Para entendernos entre nosotras, el notebook sería algo así como un cuaderno de anotaciones o apuntes. Pero nada que ver con aquellas clases universitarias en las que cogíamos apuntes como locas, a toda prisa, intentando recoger todas las palabras que iba diciendo el profesor de turno.
En este caso, se trata de que el niño plasme la información que va recogiendo de diferentes fuentes y quede a la vista, redactada y acompañada de lo que surja. De esta forma se convierte en algo personal y creativo porque no sólo tiene que haber texto, puede haber dibujos, esquemas, mapas, fotos, pegatinas... lo que cada uno quiera.
La diferencia con el lapbook sería que el formato es tipo cuaderno u hojas que se archivan y que todo está a la vista y "extendido" o desarrollado sobre tantas páginas como hagan falta.
A veces, incluso se puede añadir algún elemento en la hoja de los típicos del lapbook.
Las hojas, por su parte, pueden ser blancas, de colores, de líneas, de cuadros.... vacías, con formatos para rellenar, pre-diseñadas...
Si buscáis en internet, encontraréis muchos ejemplos, casi todo en inglés, incluso páginas ya listas para imprimir.


Mi hijo no está preparado ahora para redactar una página por su cuenta, pero como esto es creatividad pura y se puede hacer de mil formas, para él funciona mejor el sistema de textos para completar, preguntas y respuestas, o rellenar esquemas con conceptos que ya ha aprendido.
En este enlace podéis ver ejemplos con fotos de todo lo que os he contado. Y aquí también hay mucho para ver.

¿Vuestros hijos ya trabajan así?
¿Qué sistema os gusta más? ¿Lapbook o notebook?